viernes, 3 de diciembre de 2010

Odio Diciembre.

No me gustan ni sus luces navideñas, ni su apatismo, ni sus colores grises y azulados, ni mucho menos su inminente llegada de la Navidad. Ni sus prisas, ni sus bolsas cargadas de regalos, ni sus corderos, ni sus letras.
Odio Diciembre.