miércoles, 9 de junio de 2010

Las películas románticas.

Me resulta difícil creer en la gente que hace locuras por amor, por eso nunca me gustan las películas románticas, porque no las veo sinceras. La gente se mueve por amor, sabe explicar sus sentimientos, y casi el 90% de las veces sale bien. Así que te pones a pensar en porqué ese tipo de cosas no podrían pasarte a ti. No digo en vivir un amor de película, que eso ya es mucho pedir, me conformaría con saberte explicar mis sentimientos, y que aunque no saliera bien del todo, que al menos no dijeras que no.

Pero nunca he sabido si ese sería el momento preciso, y también estaba el miedo a perder, y la total inseguridad que me haces sentir. Porque a tu lado me sentía como un bichito insignificante, que intenta revolotear a tu lado intentando no ser aplastada en el intento. Pero desde el principio sabía como acabaría este juego. Mis alas rotas y tú entero. Aunque eso ahora es lo de menos.

Puede que sea ahora cuando lo veo todo claro, que debería haberte dicho muchas cosas que no dije, o haber actuado de otra manera en vez de enfadarme continuamente contigo. Pero lo veo ahora, y sólo ahora cuando sé que ya no habrá posibilidad de nada más. Muchas veces he dicho eso, pero nunca se había cerrado nada entre nosotros. Todo se quedaba en el aire, pareciendo que se había terminado hasta que un día demostraba lo contrario. Pero esta vez no. Esta vez lo dijiste con todas y cada una de las letras.

Pero en las películas, siempre llega la persona a tiempo. O aunque llegue tarde siempre tiene las palabras, el lugar y la sonrisa adecuada.
Y para que engañarme, también está el hecho de que no quiero parecerte idiota. Ni pesada, ni nada por el estilo. El caso que ya han pasado dos meses, y en vez de disminuir esto se acentúa. Y yo ya no sé que hacer. No tiene ningún tipo de sentido. Pero ninguno. Así que me tragaré toda mi mierda y esperaré a que el tiempo pase. Intentaré no releer tus conversaciones por la noche y así poder dormir un poquito mejor.

Creo que nosotros éramos del otro 10%. Aún así fue un placer.

martes, 8 de junio de 2010

De mistificaciones personales...

Creo q esta vez hubiera preferido quedarme tirada en una cuneta que caer en tus brazos. Pero he dicho 'creo', nada de 'estoy segura de', 'apostaría esta mano a que...' o 'juro que...'. Sólo creo. Nada más.

sábado, 5 de junio de 2010

Azul

Me quedé parada como una marioneta con la cabeza girada 180 grados hacia la izquierda. Hacia la izquierda y hacia arriba, y esta vez vez me di cuenta de que ese azul no iba a volver. Y no hay razones, ni alegorías, ni metáforas ni porqués. No podía volver.
Dicen que los defectos de una persona se reflejan con fuerza en la memoria de quien la espera. Pero yo no encuentro los tuyos, y el tren está aquí, esperándome.

miércoles, 2 de junio de 2010

Reconstrucción.

Esa es la cuestión. A veces no estaría de más que pudiéramos pulsar un botón y borrar las últimas dos horas, el último día o la última semana de nuestra vida.
Pero quizá a la larga estos abusos contratemporales se pondrían en nuestra contra, sin embargo a la corta probablemente aún estarías aquí.
Hasta entonces, deberíamos saber reciclar nuestras vidas con los materiales de la anterior. Aunque a veces, están tan destruidos que necesitas gran maquinaria y gran número de obreros cualificados para hacerlo.
Supongo que eso es lo heroico, hacer de las ruinas algo visiblemente distinguido.