domingo, 5 de septiembre de 2010

Retratos de un verano

No ha sido exactamente como pensaba, pero tampoco me ha defraudado. Lo empecé con una sonrisa de oreja a oreja y me sorprendió que ya no fuera por ti, aunque terminara bañada en un mar de dudas. Me enamoré de un amanecer que aún me pone los pelos de punta al recordarlo. Bailé hasta que me sangraron los pies, y bebí cerveza sin compasión. Me defraudé y me subestimé y tuve más subidones de adrenalina que bajones de desesperanza. Dije que pasaría de los polvos espóradicos por una temporada y lo cumplí. Dije que dejaría de fumar y bueno, no lo hice. Quisiste volver y te encontraste la puerta cerrada. Dejé de mirar tus fotos. Volví a andar lo andado, el mismo 18 de agosto en el que se hacían 7 años de aquello. Joder 7 años, ha llovido tanto que no sé ni cómo lo sigo recordando. No duele, pero se quedó un hueco en el alma expresamente para ello. Para desgarrarse cada 18 de agosto. En julio me hice un año más vieja, y no quise celebrarlo. No quise regalos, ni llamadas, así que desaparecí un par de días. Me ilusioné y me desilusioné. Me fundí en varios abrazos, pero dos se quedaron especialmente grabados. Leí varios libros, aunque no tantos como me hubiera gustado. Canté hasta quedarme afónica y me emborraché de vida, y de alcohol, por supuesto. Me empapé bajo la lluvia y me sentí completamente viva. Me extasié de sueños y caí de bruces en mi cama. Lloré frente al espejo, desnuda, con la única ropa de mis miedos. Odié por momentos, más de lo que amé. Caminé y me tiré horas entre la hierba. No me puse morena, ni un poquito. Me 're-enamoré' de Barcelona y decidí ocultar un 20% bastante lúgubre de mí. Recuperé trastos viejos y reconocí un olor que hacía una década que no aparecía en mi vida. No sé de dónde vino ni a dónde fue. Como yo, supongo.

2 comentarios:

Salem dijo...

¡¡Por fin!! ¡¡Enhorabuena!! :)

Ya se hacía de esperar un post así.. pero al final fuiste una más de las que abrió la ventana este verano y dejó renovar el aire.

UNA CERVEZA dijo...

Aunque sea con un año de retraso, un gran verano. Espero que el que viene sea así o mejor y que los llantos y las penas queden muy, pero que muy lejos. Lo importante es vivir, con sus cosas buenas y sus cosas malas.
Saludos