sábado, 5 de junio de 2010

Azul

Me quedé parada como una marioneta con la cabeza girada 180 grados hacia la izquierda. Hacia la izquierda y hacia arriba, y esta vez vez me di cuenta de que ese azul no iba a volver. Y no hay razones, ni alegorías, ni metáforas ni porqués. No podía volver.
Dicen que los defectos de una persona se reflejan con fuerza en la memoria de quien la espera. Pero yo no encuentro los tuyos, y el tren está aquí, esperándome.

5 comentarios:

Sese dijo...

Pues toma ese tren, si realmente crees que el viaje será feliz

Saludos

MeTis dijo...

yo si encuentro sus defectos. Y ampliados ademas.

o es la excusa que le digo a mi corazon para que le olvide.

un abrazo.

Salem dijo...

Hace algún tiempo le ponía excusas al corazón, intentaba dibujarme otras realidades y no pensar. Desde luego todo era más facil y menos doloroso, aunque se sufría un poco más. Ahora.. vivo del presente, prefiero no contar recuerdos.

De tanto idealizar y soñar, al final todos los sueños se revolvieron y quedaron desperdigados por ninguna parte.. La verdad, es que no me apetece recogerlos. Deberías hacer lo mismo, tirar la caja y pegarla un par de patadas.. esparcir todo hacia ninguna parte y seguir adelante.

Ya te dije en alguna ocasión que me gustaría dar contigo.. Si quieres, déjame un comentario con tu correo y nos ponemos en contácto.

Abrazos y una sonrisa. Los besos están caros en estos tiempos.

Hoba W. dijo...

(...)

kayako saeki dijo...

Hay trenes ke solo pasan una vez y otros ke deskarrilan.... dificil decisión!