viernes, 9 de abril de 2010

Impar

Era inevitable. Inevitable que algún día dejaríamos de ser impares para ser pares. La incertidumbre era si, después de lo malo del impar el par sería mejor.
Quizá debimos haberlo dejado todo en el aire, quizá nunca debiste volver a meterte en mi vida, quizá yo nunca debí coger el teléfono y quizá tú nunca debiste descolgarlo.
Dicen que no hay dos sin tres. Se les olvidó decir que no hay tres sin final.

Y hoy no me encuentro por la habitación.

6 comentarios:

Sese dijo...

Mal rollo el número impar, sobretodo en las relaciones

Un abrazo

kayako saeki dijo...

Mejor perderse en la habitación ke estar sol@ rodeada de gente... Suerte kon los números pares...jejejejeje...

besos!

Oski dijo...

A veces hay que aprender que uno mismo puede salir adelante por sí mismo.

Los impares no son tan malos. No si se ven desde una buena perspectiva.

Siempre acaba amaneciendo. Es un hecho.

Un abrazo.

UNA CERVEZA dijo...

Tanto los impares como los pares tienen su montón de cosas buenas y su montón de cosas malas. Lo importante es disfrutar de las buenas e intentar dejar a un lado las malas en cada momento, tanto si se es par como impar.
Espero que lo consigas
Saludos

Salem dijo...

'¡¡Se nos coló un intruso!!'.. y resulta que no soy el único que alguna vez lo llegó a pensar, o quizás a tener presente..

Pierdete un tiempo.. es una terapia que jode.. pero funciona, de veras. Doy fé.

Abrazo.

MeTis dijo...

yo prefiero quedarme con los numeros primos, dan menos problemas.