domingo, 27 de diciembre de 2009

Y ni si quiera sé porqué.

Me siento idiota andando a oscuras por la casa, despacito tanteando las paredes y los muebles con las manos, y antes de llegar a la cama la primera lágrima ya asoma por mis ojos. Y ni si quiera sé porqué. Ninguna película, ninguna canción, ninguna frase, ningún abrazo conseguía emocionarme en los últimos días, y de repente a oscuras y sola lloro.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Como el turrón

Han sido muchos días los que he intentado escribir algo, pero no todo fluía de la misma manera que lo hacía en mi cabeza. Es algo que pasa a menudo ¿no? Tienes una genialidad de frase en tu cabeza pero al intentar plasmarla en papel ya no es lo mismo. Pierde magia, y en unos segundos la frase original ya se te ha esfumado de la cabeza. Lo que quiero decir, es que esta vez sí que le daré al botón de 'publicar entrada', salga lo que salga. Aunque supongo que eso no significa nada, porque también podeis pensar que eso mismo lo he escrito otras veces y al final no lo he hecho. Pero bueno, que más da.
Lo primero decir, que si me he ausentado no ha sido por ningún tipo de crisis existencial, emocional (o económica jeje), si no que simplemente no me sentía con ningún tipo de fuerzas para escribir, así como tampoco me sentía con fuerzas (o ganas) de hablar con muchas de las personas que forman mi ámbito social. Pero como no podemos desaparecer físicamente durante unos días o semanas, decidí desaparecer de aquí, que eso sí puedo hacerlo. Es extraño como dejamos de lado otras cosas simplemente porque hay otras que nos superan pero de las cuales no puedes desprenderte de la noche a la mañana. Tampoco puedo decir que hayan sido semanas demasiado tristes, ni demasiado alegres, ha sido algo como siempre, ya sabeis, con sus ratos buenísimos y con sus días de bajón. Sé que no tengo porqué justificarme, pero siento como si debiera hacerlo, quizá ya no por quien lea esto, si no por encontrarme a mí misma una explicación de lo que han sido las últimas semanas.
Puede que sea el acercamiento de esta asquerosa navidad (como tantas otras) la que hace quitarme las ganas de escribir. Pero no lo justifica desde un 11 de Noviembre ¿no?
En fin, creo que eso es irrelevante.
Hay veces que no encuentras explicación a tus actos o pensamientos y buscársela aún menos sentido tiene.
Siempre he dicho que muchas veces estás buscando o esperando algo y cuando lo encuentras no te produce esa satisfacción que tú anhelabas. Esta vez la sensación fue bastante rara, porque esta vez sí que deseaba volver a saber de ti, pero después de tantos meses, después de tantos 'me voy' y después de tantos 'vuelvo', creo que ya no tiene ningún sentido ni que me preguntes que tal. Y ni siquiera me siento con autoridad de recriminarte nada, porque no hemos sido nada más que amigos con derecho a veces, sin derecho otras. Quizá porque yo (sin quererlo) estaba más involucrada que tú. Que le vamos a hacer.
Casi casi se me olvida lo bien que sienta decir lo primero que se te pasa por la cabeza sin jueces ni miradas desafiantes para desbaratar tus palabras. Gracias a cualquiera que se haya detenido a leer 'esto', que no sé muy bien como catalogarlo. Ser felices (no sólo en navidad, si no los 365 días del año, puesto que parece que sólo se desea felicidad en estos días del año).