viernes, 23 de octubre de 2009

¿Progreso?

Salgo a la calle y ya no veo niños corriendo jugando a 'polis y cacos', sólo los veo sentados en sillas, unos enfadados gritando y protestando a sus 'compresivas' madres y otros comiendo basura en demasiada proporción. Tampoco ya los veo con su cuadrilla en bici desafiando las calles y superando sus cuestas. Ya no veo cometas en el cielo, y el color del aire ya no es transparente, como antes también era su sabor. Ya no están aquellas peonzas en el suelo, ni aquellas pintadas de tizas de colores bajo los pies de niñas de coletas y chupachups. No veo figuras bajo la lluvia con los brazos abiertos sientiendo su humedad y su frío, como tampoco advierto miradas que consigan hacerme estremecer. No veo libros en manos de adolescentes en el autobús ni la magia de las noches de verano.
Sólo veo ordenadores, hombres de corbata y maletín hablando por su móvil de última generación, play station sustituidas por juegos tradicionales, velocidades de 180 o más, antipatía y egoísmo. Niños de 10 años contestando a sus profesores como si de animales se tratara, humo, caras largas y miradas histriónicas. ¿Por qué nadie se para un momento a admirar simplemente el cielo?
Si este es el progreso tecnológico, no veo donde está el humano.

jueves, 15 de octubre de 2009

Follas o amas

Me resulta divertido que digan que buscan el amor cuando seguramente serán más los/as que les follen que los/as que les hagan el amor a lo largo de su vida.

jueves, 1 de octubre de 2009

Octubre

Octubre. Octubre llegó otra vez, con su predicción de frío, con sus colores marrones, con sus sonrisas ajenas... y sin ti.
Solía gustarme este mes, casi más que ninguno, pero ya sólo el simple hecho de pronunciarlo da un melancólico gesto a su rostro. Es como una canción de Marwan bajo la lluvia, triste, pero sientes la vida en las venas. Como la mirada más bonita que hayas visto jamás y guardes en tus recuerdos cuando sientes que la inspiración no viene a verte.
Es una de esas canciones que juraste que cada vez que la escucharas te acordarías de ese alguien, o de aquel lugar, y cada vez que la escuchas se te ponen los pelos de punta y sabes que cumpliste tu promesa...
Como el olor a musgo mojado, el césped recién cortado, el estoraque, la magia de Barcelona, el amor bajo unas mantas en el suelo del salón a la luz de las velas, las miradas que ya no se cruzan y que no se volverán a cruzar, los recuerdos empañados en alcohol y saliva ajena, el plato de macarrones que te hacía tu abuela, la imagen de quien quieres en una silla de ruedas, la euforia tras un concierto en primera fila, las matemáticas en el instituto, el calor olvidado de los que dijeron nunca irse y que hace años que no ves, el pantano con un par de amigos tumbados en la hierba, el olor de tu madre, un cigarro a las 7 de la mañana cuando el termómetro marca cero grados, como un orgasmo simultáneo... como lo que querais.




Triste y alegre a la vez, nostálgico y mágico... Uno de esos meses que parecen que están destinados a que eches de menos, y en el único en el que no me odio por hacerlo.