viernes, 17 de julio de 2009

Prisa

Tanta prisa ha enturbiado ultimamente mis días que apenas he tenido tiempo de disfrutar que hace tres días mi edad aumentó. Me veo acercándome peligrosamente a la treintena y con crisis pre-treinteañera. De momento, me voy a la playa que me lo merezco (creo yo). Feliz fin de semana!

domingo, 12 de julio de 2009

Theresienstadt

Y sentían como si aún tuvieran que estar en deuda con ellos por haberlos llevado a aquel lugar, por perdonarles la vida y no matarlos directamente en algún bosque o camino, que a lo mejor hubiera sido un final bastante más feliz, y mira que ya es detestable.
Más se parecía a un ghetto, pero aquellos barracones que se hicieron para que en cada uno al menos residieran 50 guardias u oficiales, ahora el número se aproximaba casi al millar de personas.
La mayoría de los niños fueron separados de sus madres, el resto mientras aún respiraran servirían para trabajar. Había un solo baño por cada mil personas y las condiciones eran inhumanas. En invierno el frío era insoportable, la comida se basaba a base de sopa (si se le puede llamar así) y patatas podridas, eso sí, antes debías hacer una cola de horas para poder tener tu comida a tiempo antes de que volvieras a empezar a trabajar puesto que normalmente las jornadas solían ser de 15 horas.
Los hombres eran sometidos a brutales palizas si los guardias así lo deseaban, sin contar la cizaña que pretendían conseguir entre unos y otros presos aunque fuera por un simple zanahoria. Las mujeres eran violadas, sí, violadas por esos mismos que decían tener asco a los judíos. (Parece que sus coños no eran tan judíos, ¿o qué?)
Aún les decían que debían dar gracias por no haber ido a Auschwitz pero lo cierto era que muchos de los que pasaron por Theresienstadt acabaron allí. 'Les hemos regalado una ciudad a los judíos' decían, y yo me pregunto ¿ por qué no os regalasteis una así a vosotros mismos? ¿por qué no fuisteis vosotros? 'Una ciudad modélica', eso era lo que decían.
Disentería, cadáveres, hedor, trabajo excesivo, suciedad, palizas, violaciones... esa fue su vida por no haber nacido cristianos.
Cuánto asco siento. Cuánto.

A todos los que llevan un número tatuado en el brazo... y a los que un día lo llevaron.

jueves, 9 de julio de 2009

Inexistencias

Solías mentir cuando yo me derrumbaba en la bañera de cualquier motel de carretera. Recurrías a sonrisas y tiernas miradas cuando ardías de ganas porque me bajara los pantalones y siempre decidías desaparecer cuando te necesitaba. Cuando volvías era cuando sobrabas, pero bueno, volvías que era lo importante ¿no? No, a lo mejor no, quién sabe.
Traté de configurar la historia para que sonara más bonita desde mis labios hasta tus oídos pero no lo conseguí, como tampoco conseguí que tus delirios de cabeza fueran todas (o me habría conformado con un casi) las noches para mí.
Pero y ¿qué le hago? Muchas veces dije nunca más, y muchas más volví a caer. Muchas dije 'te borro' y muchas más te volví a llamar... pero no contestabas, cariño, no contestabas. Me gustaba pensar que fue cosa del destino, que no quiso que tú y yo siguieramos del mismo camino, me gustaba pensarlo para evitar odiarte tanto, para poder al menos darte las gracias por los buenos ratos. Pero no, toda la culpa fue tuya y ya está. Lo tenías que volver a joder, una y otra vez, cualquiera pensaría que lo que querías era destrozarme, una y otra vez, machacarme, triturarme, mutilarme. Te fuiste, te marchaste y no fuiste lo suficientemente valiente como para decir adiós a algo que aunque no existiera y los dos lo supierámos, pues bueno, era algo. Lo jodias siempre, eso era lo que duraba tu inteligencia.
Ahora sí, puedo ponerle a este post la etiqueta de 'pasado' y la verdad, dejé de hacerme daño porque para no verte ya no necesito escusas.

jueves, 2 de julio de 2009

Dirección

Que NADIE empieza a ser mejor cuando muere... a ver cuando nos enteramos.