lunes, 27 de abril de 2009

Lo único que queda

'Es asombroso que no haya abandonado aún todos mis ideales. Parecen muy absurdos y poco prácticos, y sin embargo me aferro a ellos porque todavía creo, a pesar de todo, que la gente es realmente buena en el fondo de su corazón.'

Anna Frank

domingo, 26 de abril de 2009

Autista emocional

Hay sentimientos que se contraponen continuamente como si intentaras juntar dos imanes por el mismo polo y no por el contrario. Te dices a ti misma que lo necesitas, que lo quieres y cuando llega lo desprecias. No es que te guste lo complicado, ni lo dificil, ni lo imposible aunque siempre es más seductor pero lo que sí que sabes esque odias lo fácil, lo que no sabes es que da la maldita sensación de que te gusta sufrir. Y lo último que quieres es eso, que alguien se de cuenta de que sufres, porque claro, tú no necesitas la pena ni la compasión de nadie, eres demasiado dura para ese tipo de sentimientos y no necesitas la ayuda de nadie. Lo que pasa que te gusta lo que no tienes, te sientes vacía día a día y piensas que si llegaras a conseguirlo las cosas cambiarían radicalmente. Y de repente sucede, tienes en la palma de tu mano la felicidad que antes no llegabas a tocar ni de lejos, ¿y qué haces? Lo arrugas, lo aplastas, lo tiras al suelo y luego lo escupes. Ya vendrán después las lamentaciones y arrepentimientos. Si esque llegan.
No soy capaz de sentir. Nada, absolutamente nada.

sábado, 25 de abril de 2009

jueves, 23 de abril de 2009

El experimento

El experimento de la cárcel de Stanford es un conocido estudio psicológico de la respuesta humana a la cautividad, en particular a las circunstancias reales de la vida en prisión, y los efectos de los roles sociales impuestos en la conducta. Fue llevado a cabo en 1971 por un equipo de investigadores liderado por Philip Zimbardo de la Universidad de Stanford. Se reclutaron voluntarios que desempeñarían los roles de guardias y prisioneros en una prisión ficticia. Sin embargo, el experimento se les fue pronto de las manos y se canceló en la primera semana.
Los participantes fueron reclutados por medio de anuncios en los diarios y la oferta de una paga de 15 dólares diarios (en 2006 corresponderían a 57 euros diarios) por participar en la “simulación de una prisión”. El grupo de 24 jóvenes fue dividido aleatoriamente en dos mitades: los “prisioneros” y los “guardias”. La prisión fue instalada en el sótano del departamento de psicología de Stanford, que había sido acondicionado como cárcel ficticia. Un investigado asistente sería el “alcaide” y Zimbardo el “superintendente”.
Zimbardo estableció varias condiciones específicas que esperaba que provocaran la desorientación, la despersonalización y la desindividuación.
Los guardias recibieron porras y uniformes caqui de inspiración militar, que habían escogido ellos mismos en un almacén militar. También se les proporcionaron gafas de espejo para impedir el contacto visual. diferencia de los prisioneros, los guardias trabajarían en turnos y volverían a casa durante las horas libres, aunque durante el experimento muchos se prestaron voluntarios para hacer horas extra sin paga adicional.
Los prisioneros debían vestir sólo batas de muselina (sin ropa interior) y sandalias con tacones de goma, que Zimbardo escogió para forzarles a adoptar “posturas corporales no familiares” y contribuir a su incomodidad para provocar la desorientación. Se les designaría por números en lugar de por sus nombres. Estos números estaban cosidos a sus uniformes. Además debían llevar medias de nylon en la cabeza para simular que tenían las cabezas rapadas, a semejanza de los reclutas en entrenamiento. Además, llevarían una pequeña cadena alrededor de sus tobillos como “recordatorio constante” de su encarcelamiento y opresión.
El experimento se descontroló rápidamente. Los prisioneros sufrieron—y aceptaron— un tratamiento sádico y humillante a manos de los guardias, y al final muchos mostraban graves trastornos emocionales.
Tras un primer día relativamente anodino, el segundo día se desató un motín. Los guardias se prestaron como voluntarios para hacer horas extras y disolver la revuelta, atacando a los prisioneros con extintores sin la supervisión directa del equipo investigador. A partir de este momento, los guardias trataron de dividir a los prisioneros y enfrentarlos situándolos en bloques de celdas "buenos" y "malos", para hacerles creer que había "informantes" entre ellos.
Se abandonaron rápidamente la higiene y la hospitalidad. El derecho de ir al lavabo pasó a ser un priviliegio que podía (como frecuentemente ocurría) ser denegado. Se obligó a algunos prisioneros a limpiar retretes con sus manos desnudas. Se retiraron los colchones de las celdas de los "malos" y también se forzó a los prisioneros a dormir desnudos en el suelo de hormigón. La comida también era negada frecuentemente como medida de castigo. También se les obligó a ir desnudos y a llevar a cabo actos homosexuales como humillación.
Los prisioneros empezaron a mostrar desórdenes emocionales agudos. Un prisionero desarrolló un sarpullido psicosomático en todo su cuerpo al enterarse de que su "libertad condicional" había sido rechazada (Zimbardo la rechazó porque pensaba que trataba de un ardid para que le sacaran de la prisión). Los llantos y el pensamiento desorganizado se volvieron comunes entre los prisioneros. Dos de ellos sufrieron traumas tan severos que se les retiró del experimento y fueron reemplazados.



Os recomiendo la película titulada como el nombre de esta entrada, que es algo más sádica que lo que fue en verdad, pero aún así es impactante. Me impresionó mucho el hecho de cómo podemos llegar a cambiar cuando nos vemos en unas situaciones o en otras. Nunca es bueno el poder.

martes, 21 de abril de 2009

Quizá el proximo 21 de abril

En torno a nosotros el mundo envejecía,
acariciando portales, promesas de un día.
Nos educaron como perdedores y nos agotamos
queriendo ser los mejores...

Era importante, o por lo menos lo era en un tiempo y momento determinado, aunque ahora practicamente nadie se acuerde. A lo mejor de vez en cuando alguien la oye, y nos ve, en su memoria, queriendo ser los mejores...

Algo de mí se fue quedando
año tras año, paso tras paso
sin darme cuenta mi corazon se ha ido
rodando a la cuneta...

Era demasiado real para poderse ir, pero igual que todo llega, todo se va. Y así me quedé, con mi cara de idiota y la mitad de un corazón más cerca del odio que de cualquier otro sentimiento, y la otra mitad allí, sí allí...

[...]

Ojalá que vivas tiempos interesantes
que borren los años perdidos junto a mí
quiero que la fuerza te acompañe,
QUIERO QUE SONRIAS COMO AQUEL 21 DE ABRIL.

Y eso, que más puedo decir, podría ponerme a escribir sobre el sentido de la vida y lo efímero que es, o sobre lo cabrón que es. Sí, con eso acertaría mucho más. Aunque en vez de hablar del sentido de la vida podría hablar del sentido de nuestras vidas, o del sentido de vuestras vidas. Podría hacer referencias a Sartre, a Hesse, a Gorki... o podría callarme y tirar por la ventana la llave que abre la caja del pasado. Que ahora es pequeña, muy pequeñita, pero suficiente para poder revivir momentos que hacen que este machacado corazón se ablande y se endurezca al mismo tiempo de odio y de amor. Podría decir muchas cosas más, pero por hoy me conformaré con la última frase de la canción...

viernes, 17 de abril de 2009

Ladran, luego cabalgamos por Primero de Mayo

Busco entre tinieblas el valle perdido,
la tierra sin amo, a la vida un sentido,
pero sólo encuentro el amargo destierro,
la luz cegadora que apaga mis sentimientos...

martes, 14 de abril de 2009

Reencuentros

LLueve, pero las velas no se apagan. Camina, deprisa, y ni siquiera sabe a donde va. Va vestido de negro con una gabardina larga y un sombrero, los pantalones se le ven ligeramente, como sus zapatos. Camina erguido, no le molesta ni el frío ni el agua. A ratos se relame los labios por eso de la 'deshidratación'. Su visión es confusa, demasiadas copas en una sola noche aunque sus andares se inclinan más por los de una persona sobria.
Me gustaría poder leer su pensamiento, saber lo que está sintiendo en estos momentos o hacia donde quiere ir.
Una hora más caminando y se detiene. Sigue lloviendo, siguen las velas y estamos rodeados de tumbas. Encuentra una y reposa la cabeza sobre ella.
Qué extraño... hubiera jurado que su nombre es el mismo que el que aparece en la lápida...
Se oyen voces... entre susurros me parece adivinar una única palabra, República...

domingo, 12 de abril de 2009

Una de dos.

Te lo puedo deletrear o te lo puedo cantar. Te lo puedo tatuar en la piel, o me lo puedo tatuar yo. Puedo garabatearlo con saliva en el suelo de tu portal o puedo hacer vaho en el cristal de tu puerta y escribirlo con mi dedo índice. Puedo hacerme heridas y con mi sangre dibujarlo en tu cuerpo, o puedo morderte el cuello hasta que digas basta y con la sangre sobrante llenar las paredes de tu habitación con la misma frase. Puedo hacer que se ordenen las estrellas cada noche para que te asomes a la ventana y lo leas. Puedo cocinarte sopas de letras y que en la última cucharada se junten las letras necesarias para que te des cuenta. Puedo llamarte las veces que haga falta para decírtelo, o puedo escribirte cien mil mensajes. Puedo dejarte un collage anónimo en la puerta de tu trabajo o puedo tarareártelo debajo de tu ventana. Puedo escribirlo en tu coche con un rotulador permanente, o podrías pararte a mirarme o escucharme por una maldita vez y descifrarlo. O te quedas o te vas.

sábado, 11 de abril de 2009

Necrofilia

Se le considera una perversión sexual y está prohibida en casi todos los países.
En España la prisión oscila entre los 3 y 5 meses pero en EEUU puede llegar hasta los 8 años y se concibe como algo inaceptable porque se supone que la persona no habría cedido al acto sexual si estuviera viva. Bien es cierto, que puede suscitar el interés de personas a matar, para luego poder llegar al acto sexual, pero también muchos han sido los profanamientos de tumbas y cuantos más los forenses (o médicos de alguna otra jerarquía) que no lo han necesitado al tener los cuerpos como quien dice, ahí mismo. Para Erich Fromm (psicólogo social) la necrofilia es lo opuesto a la biofilia, y es junto con la fijación simbiótica y el narcisismo, uno de los tres mayores males de la humanidad. Dice que les gusta la violencia y la destrucción, y que se sienten atraidos por el suicidio y el sadismo.

¿Qué pensais vosotros sobre esto? ¿Creeis que la necrofilia debe ser considerada como un delito, o pensais que la pena en España es demasiado baja?

Bien es verdad que la necesidad de tener relaciones sexuales con un cadáver me resulta frustrante e inmoral, pero pensémoslo friamente, la persona está muerta y no hay más. El cuerpo no va a sufrir daño alguno, aunque supongo que este pensamiento sólo lo podremos tener los que pensemos que no hay vida más allá de la muerte. Aunque por otra parte, no creo que todos los necrófilos estén cortados por el mismo patrón, no todos tienen porqué ser violentos y destructivos simplemente porque deseen mantener relaciones sexuales con un cadáver, que es inusual y eticamente vomitivo, sí, pero siempre y cuando no sea con un cadáver ajeno a dicha persona, ¿qué mal hace?

No quiero malinterpretaciones, no defiendo la necrofilia, pero puedo llegar a comprenderla algo antes de oponerme completamente.

viernes, 10 de abril de 2009

Para el recuerdo

Que todos hemos oído hablar de ello, creo que está más que claro, lo que le parezca a cada uno ya forma parte de su ideología. Pero no deja de ser un símbolo de que el poder era de ellos, y de que nosotros para ellos no somos personas y que a parte de la muerte, no merecemos nada más. Y cuanto más macabra sea mucho mejor.
11 de Enero del 33, el Gobierno tras enterarse de que un grupo de anarquistas habían intentado tomar el cuartel y herido de muerte al sargento envió fuerzas de la guardia civil al mando de Manuel Rojas (su apellido resulta contradictorio y hasta gracioso), que entraron en el pueblo gaditano a tiros e incendiando la casa donde estaban refugiados algunos de los anarquistas, los cuales murieron. Por si no hubieran tenido bastante comenzaron a fusilar a vecinos, sospechosos y familiares.
Y por si no fuera poco, un año después, 26 campesinos de aquel pueblo fueron juzgados, 16 de ellos sentenciados. De los asesinos, nada. Humillante.

jueves, 9 de abril de 2009

Siddhartha, budismo y otras reflexiones

Dicen que las tres cualidades básicas son la paciencia, la meditación y el saber escuchar. Resulta gracioso decirlo en un mundo como el de hoy en día cuando la paciencia está arrestada por orden de la prisa y del estrés, cuando la meditación no se sabe ni qué es y cuando el saber escuchar lo olvidamos en parbulitos ya que a parte de escucharnos a nosotros mismos, no sabemos más. El principal propósito es la erradicación del sufrimiento, pero que alguien diga hoy en día eso sería internado rápidamente en un centro psiquiátrico. No hay dioses, ni mesías, ni profetas. Niegan la existencia del alma. Creen en la vida eterna y en las reencarnaciones, por ello no existe el futuro, sólo la vida presente y ese presente es eterno. Nunca morirás. Era noble, o se supone que lo era, y tras los famosos 'Cuatro Encuentros' (con un anciano, un enfermo, un cadáver y un asceta) renunció a todos sus bienes.
No creo en el budismo, ni mucho menos es más, hay muchas cosas en las que estoy en desacuerdo, pero es que él me inspira.


martes, 7 de abril de 2009

¿Somos?

¿Se creen con derecho a juzgarnos? ¿Se creen superiores? ¿Se creen que porque volvamos la cabeza es que les tenemos miedo?
Absurdo, patético, vomitivo. Así resultáis. Habeis crecido dentro de la monotonía de una sociedad fascista pensando que erais diferentes, que habiais nacido para destacar. Pensais que vuestra prepotencia con nosotros está justificada porque nosotros somos escoria, somos la mierda de la sociedad. Somos la mierda de su sociedad. Porque está claro que la sociedad es de ellos, y que nadie se atreva a cuestionarlo. Los demás no somos más que simple estiércol con el que deben encontrarse por las calles y no entienden como sus quirídismos gobernantes nos siguen permitiendo comprar el pan en la misma tienda que la de ellos.
Porque el mundo es suyo, ellos manejan, ellos controlan. Y se sienten con derecho de despreciarnos, de humillarnos, de reirse de nosotros, de meternos palizas...
¿Qué quienes somos? Somos negros, somos putas, somos rojos, somos feministas, somos anarquistas, somos comunistas, somos vagabundos, somos enfermos, no tenemos identidad ni la queremos. Pero, ¿sabeis que? Que tenemos sueños, sueños que perseguimos, que no entendemos de fronteras ni de razas, que la única raza es la humana y la única frontera las estrellas, que conocemos el respeto y las miserias, y que nos dan igual, pero completamente igual vuestras falacias...