jueves, 9 de julio de 2009

Inexistencias

Solías mentir cuando yo me derrumbaba en la bañera de cualquier motel de carretera. Recurrías a sonrisas y tiernas miradas cuando ardías de ganas porque me bajara los pantalones y siempre decidías desaparecer cuando te necesitaba. Cuando volvías era cuando sobrabas, pero bueno, volvías que era lo importante ¿no? No, a lo mejor no, quién sabe.
Traté de configurar la historia para que sonara más bonita desde mis labios hasta tus oídos pero no lo conseguí, como tampoco conseguí que tus delirios de cabeza fueran todas (o me habría conformado con un casi) las noches para mí.
Pero y ¿qué le hago? Muchas veces dije nunca más, y muchas más volví a caer. Muchas dije 'te borro' y muchas más te volví a llamar... pero no contestabas, cariño, no contestabas. Me gustaba pensar que fue cosa del destino, que no quiso que tú y yo siguieramos del mismo camino, me gustaba pensarlo para evitar odiarte tanto, para poder al menos darte las gracias por los buenos ratos. Pero no, toda la culpa fue tuya y ya está. Lo tenías que volver a joder, una y otra vez, cualquiera pensaría que lo que querías era destrozarme, una y otra vez, machacarme, triturarme, mutilarme. Te fuiste, te marchaste y no fuiste lo suficientemente valiente como para decir adiós a algo que aunque no existiera y los dos lo supierámos, pues bueno, era algo. Lo jodias siempre, eso era lo que duraba tu inteligencia.
Ahora sí, puedo ponerle a este post la etiqueta de 'pasado' y la verdad, dejé de hacerme daño porque para no verte ya no necesito escusas.

4 comentarios:

kayako saeki dijo...

Borrón y kuenta nueva.... y a otra kosa mariposa....

besos...

UNA CERVEZA dijo...

Has hecho muy bien. A veces en la vida hay que pasar página para encontrar otras cosas que, de estar siempre igual, nunca hallarias...
Salud!

iReNe dijo...

Lo mejor de estos sentimientos es plasmarlos en el blog, y rememorarlos meses después sabiendo que tu corazón ya está reparado. Porque después de lo malo viene lo bueno.

Oski dijo...

Pues adiós muy buenas, un placer haber coincidido.

Si lo único que buscaba era bajar pantalones que se vaya a una sastrería.

Lo peor de todo es que durante el tiempo que estuvo, lo hizo pasar mal.