martes, 16 de junio de 2009

Masturbándome

Sabes lo que ocurre cuando te derrumbas, que todo el mundo deja de creer en ti, que el cielo parece constantemente gris y que ya no hay nadie con quieras ni tan siquiera hablar.
Encerrarse está bien, pero con moderación, lo que ocurre de las veces en las que te encierras es que llega un día en que no vas a encontrar la llave, y te quedarás ahí, en tu habitación oscura maldiciendo tus penas y acribillando a un corazón que hacía ya mucho que se tambaleaba.
Dicen que cuando pitan, es cuando reaccionas, cuando te das cuenta de que tu vida vale algo más que una simple persona o hecho y te entran las ganas de vivir, la mala hostia de apedrear paredes, la energía de gritarle al cielo. Dicen que es cuando despiertas de tu letargo, cuando tu sonrisa ilumina más que el sol.
Pensaba que ya se había agotado hasta el último suspiro de aire, que los destellos azules se me acabarían suicidando y que la piel se me caería a trozos.
El caso esque cuando menos tendría que aparecer, aparece, y cuando pita, al contrario que mucha gente, se me viene el mundo abajo aunque luego he pensado que a lo mejor no está tan mal eso de estar abajo, porque siempre está bien poder poner la zancadilla a quienes están arriba. Así que decidida me fui a deambular a donde nunca pensé encontrar nada, y lo mismo que hacía unas horas había pitado ahora ni me veía, así que deja de enredarte en nadas y silencios, deja de pensar en lo que pudo ser y comienza a vivir sin preocuparte por el mañana y mucho menos por el ayer. Porque donde no merece la pena, no la merecerá mañana.

1 comentario:

Oski dijo...

Como dice un amigo mío: "Dejemos de hacernos pajas mentales".