sábado, 16 de mayo de 2009

Triángulos amorosos

Solía pensar que las cosas pasan por algún motivo, que hay alguna extraña fuerza (fuera cualquier tipo de religión o dios) que hace que las cosas pasen, como que tu madre caiga en una enfermedad terminal, que conozcas a cierta persona especial por casualidad, o que algo malo siempre trae algo bueno, como suelen decir por ahí.
No sé si os habreis visto envueltos en algún tipo de triángulo amoroso. El caso es que al final se suele llegar a la conclusión de que no tiene ningún sentido y normalmente ninguno de los tres sale ganando (a excepción del que le es indiferente, que no gana pero mucho menos pierde, así que se le podría considerar como el ganador) menos en las películas pastelosas, en las que al final la parejita feliz sigue su vida adelante. Pero bueno eso son otras historias.
Lo triste de estos casos es que tú darías algo (no todo, está claro, que no estamos hablando enamoramientos) por la persona que te ve más como la 'folla-amiga' por decirlo de alguna manera y con el número tres sucede el caso contrario. Al principio puede resultar hasta divertido, porque sabes que cuando falte uno ahí va a estar el otro, pero conforme pasa el tiempo vas necesitando más quedar con uno que con el otro. Aún así sabes que los tres sois libres de hacer lo que os plazca, y ni siquiera sabes (ni te interesa saber) los respectivos amores de los otros dos susodichos. Pero lo que digo, que uno de ellos se va metiendo en tu pequeño coranzoncito y empiezas a desear querer echar al otro de tu vida, piensas que llega la hora de elegir. Pero claro, en el momento menos preciso te llega la fatídica declaración pero no de quien tu esperabas, así que te toca hacer de mala de la película y zanjar el asunto. Y cuando piensas que a partir de ahí puede comenzar algo más que una 'amistad con derecho a' con quien tu deseas, ¿qué ocurre? Tu gozo en un pozo.
Ni siquiera sé porque cuento esto ahora, si ya han pasado meses desde aquel cacofónico triángulo, si se puede decir así. Será que verte aunque sea de pasada no me hace bien. Lo malo es que dije que no me iba a involucrar sentimentalmente y al final quien salió ganando fue el que no debería haberlo echo.
Las cosas pasan y punto, no hay más explicación, ni se puede buscar culpables ni entes misteriosos que justifiquen algo que estaba perdido. Cada uno debe saber jugar sus cartas, y retirarse en su mejor momento, no seguir hasta el final para intentar llevarse la gloriosa victoria. Que el estar en la cima dura muy poco tiempo, el problema es que siempre queremos más. está bien la ambición, pero hasta cierto punto. De donde no hay no se puede sacar, encanto.

3 comentarios:

ToNee dijo...

ultimamente prefiero mas los dodecaedros amorosos que los triangulos!!

kayako saeki dijo...

Demasiado vértigo, lo del triángulo.... Está bien volar muy alto, pero kuando no tienes miedo a la kaida... Si solo piensas ke no hay red, akabas kayendo....
Ni vencedores ni vencidos en el amor,... Pero sí sentimientos ke duelen a un@s más ke otr@s....

besos...

Oski dijo...

Una vez tuve algo parecido a ese triángulo que describes y sí, salí perdiendo.

Que le vamos a hacer...