miércoles, 20 de mayo de 2009

Salidas

El no meterte en las decisiones de la gente, ni siquiera cuando te afectan directamente puede llevarte a cambiar tu propia forma de tomar decisiones. Lo que no es normal, o no te parece normal, al cabo del tiempo termina siéndolo. Pero ¿por qué? ¿Por qué cojones debemos acostumbrarnos a lo que no es lógico simplemente porque el mundo es tan hipócrita y carente de personalidad que sólo saben seguir la misma cadena de 'mierda por mierda'?
Afrontar los problemas cada uno lo hace como puede (o como quiere), pero por favor, lo que no es coherente, ni lo es hoy, ni lo fue ayer, ni lo será mañana, por mucho que la humanidad se empeñe en demostrar que sí.

2 comentarios:

kayako saeki dijo...

"El Papa es mi pastor y yo soy un borrego"... bonita pintada ke enkontre en Valencia kuando el Papa de los Katólikos pasó por akí.... No tiene mucho ke ver kon tu post, pero es lo ke me ha sugerido..... Borreguismo social, borreguismo intelektual, borreguismo kolektivo....

Salud y besos...!

Oski dijo...

Ser diferente y nadar contracorriente es muy díficil. Es como atravesar una marea humana en dirección contraria. Más de un empujón te llevarás pero si logras salir te sentirás aliviado.

El problema radica en que nadie quiere enfrentarse a los empujones y al final agachas la cabeza y tragas...