jueves, 14 de mayo de 2009

Regreso al pasado IV: Hablando de perder...

No recuerdo en qué momento exacto le conocí, pero es el tipo de persona que no es fácil de olvidar. Éramos pequeños y ya nadie es quien era antes, pero es imposible no recordar aquel lugar sin recordarlo a él. Moreno, flaco y con unas orejas que ocupaban casi más que toda su cara, aunque nunca le preocupó bastante. Era de ese tipo de personas que no se miraba en los espejos, no porque no le gustara (que también podría ser) si no porque consideraba que todo lo importante residía dentro. A golpes de rock&roll. Así puedo definir aquella época. Fuimos creciendo y se convirtió en lo que todos nos podíamos imaginar. Un punki, uno de esos de los años 70.
Pero bueno, como todo se pierde, él se perdió. En sí mismo, en algunas calles oscuras y en el LSD. Y de aquellas calles que recorríamos siendo niños corriendo o en bicicleta, de aquellos árboles a los que nos subíamos y de aquellas cabañas que construimos yo también me perdí. Y no, no he vuelto allí ni volveré. Pero de esto que os hablo han pasado muchos pero que muchos años... aunque no puedo evitar recordarlo, y claro que a él también.

2 comentarios:

kayako saeki dijo...

Es lo ke tienen los rekuerdos.... Nos transportan a nuestro yo de otras epokas.... Y una vez allí todo vuelve a revivirse en nuestras mentes...

Salud y besos!

Le Regard dijo...

A veces los recuerdos, los fantasmas de rostros pasados... resurgen a codazos en nuestro consciente reclamando su lugar imperecedero en nuestra memoria.
Inundándolo todo con los ecos de viejas sensaciones, que se recrean y regodean en nosotros.
Me desconcierta que muy de vez en cuando, alguno de esos recuerdos no tenga motivos para hacerlo...

Sin embargo, tu sencilla y efectiva entrada, muestra algo que me es bien conocido. Casi como encontrar aquí un pequeño trozo mío.


Saludos,
Le Regard.