domingo, 3 de mayo de 2009

Felicidad

Y que sí, joder, que sí, que todos lo sabemos, que la felicidad lo mismo que viene se va. Pero que cuando llega la sonrisa que se te forma en la cara es más extraordinaria que cualquier cosa del mundo. Mejor que la estatua de la libertad, mejor que las vistas desde un balcón de París por la noche con la Torre Eiffel iluminada, mejor que el sexo oral, mejor que... enfin que casi cualquier cosa.
He llegado a la conclusión de que la felicidad no existe, la felicidad la creamos nosotros mismos en un contexto y situación determinados cuando las cosas que precisamente en ese momento necesitas o quieres aparecen, pero que claramente no te servirían para toda la vida. Porque al igual que las necesidades y que las situaciones, el corazón cambia. Así que es absurdo quedarse sentado en el sofá a esperar a que la vida pase y que un día la felicidad venga a llamar a tu puerta.
No puedo decir ahora mismo que yo sea feliz al 100%, pero la sonrisa que se ha formado en mi cara a raíz de este puente ha sido... pues eso, extraordinaria.
Supongo que lo quiero decir con esto, es que da igual cuanto dure esa felicidad, mientras la hayamos experimentado, pues una vez la tienes, aunque dure 1 minuto hay que aprovecharla hasta que no le quede ni una sóla gota. Y que a mi juicio, aunque por cada día de felicidad vengan tres de 'no felicidad' (por decirlo de alguna manera) siempre merecerá la pena. Porque ella siempre vuelve. Siempre.

4 comentarios:

kayako saeki dijo...

Estoy totalmente de akuerdo kontigo.... La felicidad esta hecha de pekeños momentos.... Pero una vez ke has experimentado uno, debes saborearlo y retenerlo en la memoria para kuando la kosa se ponga chunga revivirlo....... Y volver ha experimentar ese korto e inmenso placer ke da la felicidad.....

besos,......

iReNe dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada. Joe, hasta me ha inspirado :) Nos preguntamos por qué existe la tristeza... existe para valorar los momentos de felicidad pues sin ella no existiría la felicidad. Estamos alegres cuando podemos decir, "joe, hacía tiempo que no me sentía así". Disfrutemos entonces de una conversación profunda con una amiga en un bar, de abrir los ojos por la mañana y ver que hay alguien a tu lado, de una buena película, de un bonito olor.

Un beso, me sigue gustando tu blog como siempre :)

Cora dijo...

me ha gustado esta entrada...
la verdad que tienes razon, la felicidada es efímera, por eso hay que disfrutarla a tope cuando te llega ;)

La Miss dijo...

Aunque dure un segundo, merece la pena. Tiene muchas formas, aromas y sabores. A veces ese segundo de felicidad extrema puede venir simplemente de una mirada, pero es de necios no mirarla, no disfrutarla o saborearla solo por la posibilidad de que no sea eterna.
La felicidad está ahí, vamos a buscarla...