lunes, 29 de diciembre de 2008

Ansias de libertad

- ¡No lo hagas! ¡Espera!
- ¿Quién eres tú? ¡ALÉJATE!
- ¿Qué más da quién sea? Desconozco tus problemas, pero, ¿crees que así solucionarás algo? Eso es de cobardes.
- Me da igual que sea de cobardes o no, llevo toda la vida haciendo lo que otros querían, esta es la única decisión que puedo tomar por mí en mi vida.
- ¡Pero eso es una tontería! Puedes tomar mil decisiones por ti mismo.
- No lo creas, no es tan fácil como todos lo pintan. Todo es una gran mentira, todo está controlado, todos mienten, nada ni nadie vale nada. Así que todo a la mierda. ¡TODO!
- ¡No! Esa no es la solución, si te sentaras aquí conmigo y me lo contaras…
- Jaja, ¿lo ves? ¿Contártelo para qué? ¿Para que sientas pena por mí, y me digas que aunque no nos conozcamos puedo contar contigo, que me entiendes aunque no hayas pasado por lo mismo? No necesito la compasión de nadie. Mira a tu alrededor, no hay nadie aquí al que le importe, un simple desconocido tiene que decirme que no lo haga…
- Pero eso es porque no saben que est…
- ¿Enserio crees que es por eso? Me da igual lo que piensen todos ellos, me da igual que les duela o que lloren, en dos semanas se les pasará y todo volverá a la normalidad, que sabrán ellos de dolor, que sabrás tú…
- Tienes razón, yo no sé nada, pero la vida no es todo dolor, ni jugar a ver quien sufre más. Tampoco es resentirse con los demás porque ellos no sepan lo que tu has padecido, la vida es..
- Eso venga, dime que es la vida, Einstein! Dímelo y convénceme! Jaja
- La vida es sufrir y sonreir, la vida es ser feliz una semana y joderte los tres meses siguientes, la vida es estar con la gente importante que encuentras en el camino, esos que han seguido ahí de principio a fin, otros que vendrán y otros que se irán, la vida es hacer realidad tus proyectos, tener sueños que perseguir, abrazar a quien te abrace y no arrepentirte nunca de las locuras que hayas cometido. La vida es un sueño, un sueño que terminará acabando algún día pero que no es necesario adelantar. No espero convencerte de que no lo hagas, espero que lo hagas sabiendo lo que te pierdes.
- ¿Y qué pasa cuando tus proyectos se te han agotado? ¿Cuándo ya no tienes sueños que perseguir? ¿Cuándo no tienes quien te abrace ni a quien abrazar? ¿Cuándo no tienes nadie que llorará tu muerte? ¿Cuándo te arrepientes de demasiadas cosas? Cosas con las que podrías escribir un libro, quizás dos o incluso tres. Cuando ya ni te acuerdas de lo que sueñas por la noche. La vida no es un sueño, la vida es una mierda, pero todos nos ceñimos a lo establecido y seguimos viviendo aunque no queramos. Estamos todos marcados por unos putos patrones y aunque pensemos que somos libres seguimos haciendo lo que la sociedad nos manda. Nuestra vida es patética y yo me he cansado de aguantar. Me he cansado de intentar ser una persona mejor cuando nadie va a saber valorarlo, me he cansado de intentar cambiar el mundo y de aguantar críticas a mi espalda. ¿Quieres ver por unos instantes lo que es la libertad? La libertad es esto.
- ¡NOOOO!



[...]

- ¿Y así fue? ¿Se suicidó sin más?
- Sí…
- Que vida más triste
- Puede, pero la sonrisa que había en su cara cuando lo hizo… Era increíble. Parecía un pájaro.
- Un pájaro herido
- Si, hija sí. Un pájaro herido. Pero libre, al fin y al cabo, que es lo que él quería. Parece mentira como me puedo sentir tan unido a ese hombre desde entonces.
- Pero papá, estaba loco ¿verdad?
- Sólo los locos pueden construir escaleras hacia el cielo, pequeña. Él colocó otro peldaño.
- ¿Te dijo su nombre?
- … Libertad.



domingo, 28 de diciembre de 2008

Insignificancias

Yo. Idiota, humillada, perdida, a contracorriente, lejana, distante, cabezota, testaruda, enferma, loca, vacía, traicionada, lastimada, herida, acongojada, acorralada, atrapada, utilizada, aterrorizada, atontada, esperanzada, enfrentada. Tú. Psicópata, traidor, cabrón, mentiroso, alegre, impersonal, estúpido, cobarde, lento, dormido, sinsentido, cruel, simpático, ladrón, hermoso, perdedor, despreciable, asco, amor, enfermizo. Él. Triunfante, luchador, amigable, cariñoso, loco, soñador, risueño, condenado, dulce, sincero, protrector, inigualable, admirado, querido. Nosotros. Nada, vacío, hueco, humo, pólvora, sangre, muerte, lejos, cerca, lejos, fin, sin principio, desamor, engaños, tortura, cobardía, sin palabras, saliva, tonterías, largo, adiós, miradas, odio, llamadas, besos, extraño, nada, fin. Vosotros. Increíbles, fantásticos, amuletos, suerte, amados, alabados, bendecidos, abrazos, sonrisas, todo, necesarios, necesitados, algo, estupendo, alegría, más, siempre, desde y hasta, agradecidos, mimados. Ellos. Cobardes, traidores, estafadores, poderosos, ocultos, máscaras, disfraces, escopetas, bombas, muertes, terror, en contra, asesinos, revelaciones, estruendos, manipuladores, despreciativos, muertos, mejor.


Insignificante, todo... todos.

viernes, 26 de diciembre de 2008

C'est la vie

Otra noche sin dormir, dando vueltas en la habitación, debatiéndome entre si coger el móvil y llamarte o coger el vaso y darle otro trago. Repasando momentos que sé que no volverán, imágenes que perforan mi cabeza como si de un cuchillo se tratase, rasguños que impiden al corazón latir con normalidad. Y no lo entiendo, de verdad que no lo entiendo, y el hecho de que en estas fechas todo el mundo esté feliz y sonriente no me ayuda nada. El hecho de que todos esperan que por sonreir ellos vaya a sonreir yo es frustrante. El salir a la calle y saber que no puedo ir a buscarte, el sonar del móvil y saber que no vas a ser tú. Es frustrante, muy frustrante. Y sé que ya es hora de irme a dormir pero no quiero dormirme porque sé que volveré a soñar contigo, sé que me volveré a despertar y que tú no estarás a mi lado. Si aquel día hubiera sabido que aquel beso iba a ser el último... Pero, ¿qué importa? Creo que voy a darle otro trago a mi vaso.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Estupidez humana III: Bendita Igualdad!



Unos morirán de hambre...



...y otros morirán de tanto comer.











Feliz Falsedad

domingo, 21 de diciembre de 2008

Regreso al pasado

Tres, sí, eran tres. Ella no conoció otro número. Estaba claro, ellos ya estaban ahí cuando ella llegó. El primero era algo solitario, algo seco y borde. Nunca le gustó ir de simpático por la vida, siempre prefirió destacar desde otro punto de vista. Era el primero, así que por mucho que no le gustara a la vez tenía que ser el protector. Nunca mostraba su cariño a los otros dos, pero si a alguien se le ocurría tocarlos, le faltaba el tiempo para acudir en su ayuda. Todo un rockero, ya desde pequeño comenzó sabiendo lo que quería. Era todo un personaje, y le querían. Le querían con locura. El segundo era la alegría de la casa, el loco, el soñador. Siempre protegiendo a la pequeña, haciéndola reir todo el día. Se le caía la baba con ella. Siempre era el líder, todos lo admiraban, todos lo seguían. Y nunca se le subió nada a la cabeza, nunca se le olvidó de donde venía, como tampoco se le olvidó con quien había venido. Y para variar, siguió al primero. Otro rockero. La tercera era el bicho raro, así se veía ella. Ellos nunca lo pensaron así. Físicamente parecía gemela del segundo, pero no eran ni hermanos. Moralmente era como el primero. Pocas sonrisas regalaba, las que más brillaban eran para ellos dos. Y como no, otra rockera. A los padres no les gustaba, pero a ellos les daba igual. LLegó la época de los conciertos, del alcohol, de las drogas, del rock and roll callejero. Pero eso nunca les perjudicó demasiado. Sus notas en el instituto fueron excelentes siempre. Pero bueno, que me voy por las nubes. Antes de que esa época llegara, llegó otra cosa. Una preciosidad rubia, pequeñita y risueña. Sí, la cuarta. Todos pensaron que cuando ella llegara la tercera acabaría por morirse de celos porque ahora ella ya sería la pequeña, pero fue completamente al contrario. Ella siempre se les escapaba de sus espectativas. La quería como a nadie, la cuidaba, protegía y mimaba. Y le enseñó todo cuanto pudo. Así que salió otra rockera. Otra rockera que se parecía físicamente al segundo y a la tercera, pero notablemente más a la tercera, sería por eso de los genes femeninos. El primero nunca la trataba demasiado bien, pero en el fondo los otros dos sabían que era su niña. Era algo metamorfo, si me permitís la palabra. Así que al poco tiempo apareció el quinto. Tenía la arrogancia del primero y la simpatía del segundo. Este sí, se parecía físicamente al primero. Con él no aparentaba nada, con él nunca fue borde o seco, a él se lo regalaba todo. Fue como su marca de cocaína. Aunque eran más de diez años los que los separaban. Y como el primero le dió todo su ser (y también fue bastante la influencia de la tercera) salió otro rockero. Así fueron creciendo, los cinco, juntos, apoyándose, tambaleándose, cayéndose, levantándose, queriéndose. Escuchando rock todo el día, aprendiendo de la vida, aprendiendo de la calle, de carreras, y de algún que otro personaje. No siempre fue todo así, a veces podían pasar meses sin verse, y no lo entendían, hasta que a uno le daba por llamar y nada volvía a separarlos. Se sentían aunque estuvieran lejos. No podían soportar perderse. Y así transcurrieron los años, y así transcurrirán muchos más. Eran más que una familia, eran una sola alma, dividida en cinco partes. En cinco porciones que necesitaban de las otras para poder mantenerse en pie.

martes, 16 de diciembre de 2008

XXXV

¡No me admiró tu olvido! Aunque, de un día
me admiró tu cariño mucho más;
porque lo que hay en mí que vale algo,
eso... ni lo pudiste sospechar.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Vacía

No me viene la inspiración, no tengo ningún tema por el que escribir, no se me ocurre nada ni siento nada. No me pasa nada emocionante que contar, o no veo nada interesante que narrar. Todo me aburre y carece de sentido, no le veo la lógica a nada de lo que ocurre a mi alrededor, y muchas veces comienzo a escribir algo pero luego lo borro porque me parece absurdo y patético. Y resulta que cuando no estoy frente al ordenador me vienen mil frases a la cabeza, mil ideas, mil pensamientos descontrolados que van descarrilando por mi cabeza como vagones soltados del resto del tren. Y luego nada. Todo se borra, todo es aburrido. No encuentro nada que me produzca algo más, y realmente no sé que quiero decir con ese 'algo más'. Busco y no encuentro. Vacía, vacía, vacía... así estoy, pero no soy. Y es tu culpa, TU CULPA.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Estupidez humana II: Vuestros logros y méritos, 'caballeros'

Imagínate por un momento que el día de Todos los Santos ni siquiera puedes ir al cementerio porque no tienes a quien ir a llevar flores, todos en fosas comunes. Cuerpos que fueron arrojados a la carretera, asesinados, carentes de valor, despreciados y tratados de escoria, tirados en el suelo mientras otros se jactaban, exentos de valor y sin un lugar donde ser enterrados porque alguien llamado Emilio Mola dijo que era impensable cambiar 'caballeros (véase todos los de ideología derechista)' por 'canallas (los contrarios)'. Y digo yo, ¿quién es una simple persona para juzgar a miles y cientos de miles de personas de caballeros o canallas? ¿Quién para decidir sobre el descanso de sus cuerpos o para influir en la calma de sus descendientes?
Imagínate decapitaciones, asesinatos, muertes... sin juicios previos sólo porque a alguien se le ocurrió la genial idea de que debías morir por tus pensamientos.
Imagínate a ti mismo en cada uno de esos niños/as, mujeres, hombres, ancianos/as caminando hacia al exilio, hacia Francia, esos mismos que constituían un 'elemento molesto' (que parece que ahora se puede catalogar a las personas como elementos) y que los franceses (no todos, claro está) trataron de forzar su retorno a España (un retorno suicida).
Imagínate a tu abuelo incomunicado en un calabozo, maltratado y vejado, escupido e internado en una celda después. Imagínate que la censura prohibió que se publicaran tales vejaciones incluso la simple detención hasta que finalmente fue fusilado, y luego acusaban a sus propios amigos de asesinos. ¿Asesinos? ¿Qué sabreis vosotros? Ah, no, perdonadme, que vosotros de asesinos sabeis mucho, demasiado diría yo. Imagínate a tu abuelo, o si te quieres imaginar la verdadera historia, imagínate a un hombre llamado Companys.
Es tan absurdo, que algunos no necesitan imaginar, sólo recordar.

'[...] Pudimos salir al aire más puro del mundo, ya que en el de España nos ahogábamos.'

A todos ellos.

lunes, 8 de diciembre de 2008

El puto flexo

Hace dos o tres meses se me fundió el flexo, o eso me pareció en su momento y como soy algo más que vaga no me dió por cambiar la bombilla. El caso que transcurrido un mes o algo más (no lo sé con certeza), un día sin querer debí de darle al interruptor con un libro o algo y se encendió. Y desde entonces obviamente lo utilizo igual que antes de que me pareciera que estaba fundido. Pero realmente cada vez que lo enciendo pienso en cuanto tardara en volver a apagarse, porque está claro que no le queda demasiado. Creo que nuestras relaciones y nuestra vida es así, lo utilizamos (en el buen sentido de la palabra) y lo aprovechamos pero sabemos que tiene fecha de caducidad, sabemos que no le queda mucho para acabarse y aún así no hacemos demasiado por repararlo antes de que se apague por completo y luego no nos apetecerá volver a reponerlo, pero cada vez que lo veamos diremos 'joder, a ver cuando hago esto...'. Quizá ese sea nuestro problema, que estamos demasiado ocupados gastando hasta la última partícula de aliento de nuestras relaciones, de nuestras amistades o de nuestra vida, que no nos preocupamos en cuidar las cosas día a día para que no llegue el día en que ya no queda nada. Luego nos lamentaremos y echaremos la culpa al puto flexo, pero pasados los meses aceptaremos que no hicimos nada desde el primer momento en que la luz comenzó a flaquear. Que efímero es todo.