domingo, 30 de noviembre de 2008

100

Sí, ya 100 entradas... buf quien me lo diría. Aquello que empezó como algo que no sabía muy bien como funcionaba y que no sabía muy bien que escribir y que no, se ha convertido en una especie de lugar donde expresarme y escaparme por unos instantes. 100 entradas, algunas mejores, otras peores, pero en todas ellas he intentado dejar algo de mí, y bueno, que gracias a todos los que pasáis por aquí y comentais o no. Y que después de estas 100, vengan 100 más.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Viernes noche

Mejor que una noche solo chicas de parranda no hay nada. Y mira que ya a partir de las cuatro los chicos se empiezan a poner pesaditos, pero nosotras nada, es nuestra noche y no necesitamos de ningún tipo de persona masculina. Y entre cubatas, chupitos y risas la noche va llegando a su fin. Suena 'otra noche' de Kaotiko y yo empiezo a bailar ska... Y ya nos preocuparemos por la resaca al día siguiente.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Contradicción

Ahora que nos miramos y no podemos vernos, ahora que el orgullo es el que echa las cartas, el que nos hace trampas y nos apuñala por la espalda...
Ahora que el whisky me sabe más bien a agua y que las hostias no me duelen ni en la cara ni en el corazón. Te encanta eso de ser despreciable, y detestas que lo sea yo, detestas que yo lo sea más que tu. Ahora que el cielo está como en el 20 de abril de Celtas Cortos o en el día siguiente de Loquillo, que más da si todos los veo iguales. Y que no te llame no significa que no piense en ti, aunque tampoco significa que te extrañe. Lejos, de verdad que lejos, para que complicarnos si para cuando tú subes al cielo yo bajo del infierno y sucesivamente. ¿Ser? No he vuelto a ser la misma, deja de imaginar como fue mi vida antes de ti que te asustaría. ¿Que te ame? Quizás en la próxima vida cariño...

martes, 18 de noviembre de 2008

Estupidez humana: Si decís que la tortura es cultura... AMÉN

Viernes noche de nuevo, noche de cacería. Antes de prepararme me fumo un cigarro en la terraza mirando a la luna llena con cierta lujuria. Porque los viernes por la noche siempre hay luna llena, será por eso que los lobos aullan más que nunca. Así que me pongo un vestido rojo, a juego con las labios y me marcho a un bar en busca de ‘algo’ que pueda saciarme. Después de un rato veo lo que estaba buscando y entre groseras sonrisas y miradas saboreo el whisky de mi vaso. No tarda mucho en acercarse, está pensando que esta noche se va ‘a poner las botas’ conmigo, lo sé. Pero lo que él no sabe es lo equivocado que está. Demasiado pronto para decirle que se venga a mi casa, pero él acepta igual, vaya desesperado. Una vez en el ascensor, él contra la pared y yo besando todo su cuello. Quiere pararlo, quiere hacerlo ahí, pero yo le digo que el cómo y cuando lo marco yo. Con una sonrisa de placer sale del ascensor y seguidamente entramos en mi casa. Lo tumbo en la cama y le digo que cierre los ojos. Le ato las manos y los pies y él se deja. Piensa que es algún juego donde el juguete sexual va a ser él y que va a subir al cielo sin tener que hacer nada. Pobre desgraciado. Le quito ya la poca ropa que en su piel quedaba y empiezo a besar todo su cuerpo hasta llegar a su ombligo. Pide que siga.
- Claro que voy a seguir…
Un ruido seco y un horrible grito se escuchan en las entrañas de la luna. Ahora es cuando los lobos comienzan a aullar, jaja. Esta atado en casa de una desconocida y acaba de perder la parte más preciada de su cuerpo mediante un simple cuchillo de cocina. Él llora, gime, grita, pero es que la fiesta acaba de comenzar…
Su boca, tampoco me gusta. Que fácil puede resultar ir arrancando dientes de uno en uno con un alicate en una persona muerta de miedo. Y llena de sangre. No para de gritar, pero pronto lo hará. Que débil resulta así un hombre ¿verdad?. Sus orejas… no son de mi agrado. Le arranco una, la otra la reservamos para el final. Le muerdo la cara, que lástima, más sangre. Le perforo un ojo, torturándolo, dándole vueltas sin cesar, hasta que me canso y decido sacarle el otro. Sus gritos comienzan a menguarse, que rápido se debilita un cuerpo… Su estómago, lo abro de par en par, y antes de que de su último suspiro, le arranco el corazón.
Lástima que no vivió para arrancarle la otra oreja…



Ni me imagino que tipo de personas son capaces de torturar así, ¿y tú?




domingo, 16 de noviembre de 2008

Odio, Rabia y Yo


Desearía tener otro tipo de personalidad, no más 'dulce' pero a lo mejor si menos 'borde'. Pero es que no puedo dejar de ser tan irónicamente irónica, sobre todo con los desconocidos y mucho menos contigo. Soy tan sarcástica y tan temperamental que a veces me doy miedo a mi misma porque creo que no voy a saber controlarme. No lo puedo evitar, no puedo evitar explotar cuando algo me cabrea hasta tal punto que todo mi ser arde de ira.
El problema es que ardo con mucha facilidad. Será que tengo mucho odio dentro, no lo sé.
Y mira que me lo dice gente, que mis miraditas de odio y asco matan, y no será porque yo no lo sepa, o porque no me diga veces que tengo que controlarlo, pero no puedo. Cuando algo me supera estallo.
A lo mejor nací un día de esos en los que los planetas estaban mal alineados, o es que tengo a un pequeño demonio viviendo dentro de mí, no lo sé. Pero que le voy a hacer, soy el tipo de persona que me cae mal y aún así no me da la gana de cambiar.


miércoles, 12 de noviembre de 2008

11 Noviembre

Es increíble como un simple enano puede traer consigo tantas sonrisas y lágrimas (pero de felicidad) a la par. Aunque menos mal que él no se entera de nada, porque esto de que todo el mundo venga a verte, empiecen a poner el típico tono de voz idiota y a decir tonterías e ir pasando de brazos en brazos tiene que ser frustante y muy agobiante. Pero él no se queja y a los demás se nos cae la baba... Enhorabuena a los papás!

jueves, 6 de noviembre de 2008

A treinta grados bajo cero

-Tienes las manos heladas, pequeña. Ven
-No
-¿No? ¿Por qué?
-Más helado tenía el corazón y más te alejaste. No te vengas a preocupar ahora.
-No seas tan dura contigo misma. Siempre eres tú y tus jodidas contradicciones...
-Yo y mis jodidas contradicciones... Que sabrás, que coño sabrás tú de contradicciones, a ti que te la suda todo y eres un ser totalmente dependiente. Dime, ¿qué querias de mi, que esperabas? ¿Que te diera algo más que al resto? Que equivocado estabas, te lo advertí una vez, no estoy hecha para nadie y mucho menos para ti, pero yo nunca he jugado con los sentimientos de nadie. Si quieres dar algo, que sea por que lo sientes, pero a mí, a mí no me des nada esperando que yo también lo haga. Todo lo que yo te di, fue totalmente desinteresado, y así me ha ido. Pero no creas, no me digas ahora que siempre soy yo, cuando tú estás totalmente limitado.
-Nosotros no hemos sido una casualidad, pequeña. Pero...
-Pero tú prometiste que el frío no llegaría... y míranos.

lunes, 3 de noviembre de 2008

sábado, 1 de noviembre de 2008

Explotó

Explotó como las grandes alegrías en la estación del tren al reencuentro de una vida, como los recuerdos dando arañazos al corazón volviéndolo impasible, indiferente respecto a los demás... Como balas mezclándose entre sangre y pecho saboreando la más dulce de las muertes...
Y la vida que ya no sabía que camino escoger, decidió sentarse a esperar por si acaso alguien viniera y le diera su mano. Pero harta de aguantar el frío en los pies y de que se le alborotara el pelo decidió coger el camino en el que menos habían pensado cuantos la rodeaban. Y explotó. Explotó de furia, de rabia, de impotencia, de lástima, de pena, de dolor, de mala hostia, de incertidumbre, de desconcierto, de desamores, de locura, de frustración, de ladridos, de gemidos, de arrogancia, de ignorancia, de asco, de amargura, de soledad, de mentiras, de callarse todo lo que no debía...
Explotó y hasta la más mínima partícula de su cuerpo salpicó en la cara de todo aquel que se hallara como mínimo a 18.803 kilómetros de su cuerpo... Y mañana... mañana ya veremos.