sábado, 1 de noviembre de 2008

Explotó

Explotó como las grandes alegrías en la estación del tren al reencuentro de una vida, como los recuerdos dando arañazos al corazón volviéndolo impasible, indiferente respecto a los demás... Como balas mezclándose entre sangre y pecho saboreando la más dulce de las muertes...
Y la vida que ya no sabía que camino escoger, decidió sentarse a esperar por si acaso alguien viniera y le diera su mano. Pero harta de aguantar el frío en los pies y de que se le alborotara el pelo decidió coger el camino en el que menos habían pensado cuantos la rodeaban. Y explotó. Explotó de furia, de rabia, de impotencia, de lástima, de pena, de dolor, de mala hostia, de incertidumbre, de desconcierto, de desamores, de locura, de frustración, de ladridos, de gemidos, de arrogancia, de ignorancia, de asco, de amargura, de soledad, de mentiras, de callarse todo lo que no debía...
Explotó y hasta la más mínima partícula de su cuerpo salpicó en la cara de todo aquel que se hallara como mínimo a 18.803 kilómetros de su cuerpo... Y mañana... mañana ya veremos.

2 comentarios:

ToNee dijo...

ya no llevo la cuenta de cuantas veces he explotado. tantos silencios, tantos aguantarse, tantos superarlo... que al final, uno no puede mas, y la frustracion, la impotencia y la rutina hacen que salte por los aires como si de carrero blanco se tratara...

Ainhoa dijo...

Qué envidia entonces, Todos deberíamos poder explotar así, con todo lo que somos, con todo lo que guardamos hasta lo más hondo, al menos una vez cada tres meses; y empear de cero, renacer.
Gracias por tus palabras.
Beso