viernes, 3 de octubre de 2008

Elecciones

Para sonreir son malos tiempos… ya lo dijeron en una de esas canciones que hacen entristecer hasta el último rincón de tu cuerpo. Y ¿sonreir o llorar? ¿Es una elección propia o estamos determinados por las circunstancias? Es fácil elegirlo, ¿quien quiere llorar cuando se puede sonreir sin parar? Eso es lo fácil, lo difícil es sonreir cuando no puedes dejar de llorar. Ahí está lo heroico. Pero no, yo elegí sonreir y punto. Fácil o difícil, que más da. Sólo lo sabes tú, sólo queda dentro de ti la elección de lo complicado o lo sencillo. Nadie se pregunta como estás por dentro si te ven sonreír. Ahí está la diferencia. No saben si estás roto o completo por dentro, tampoco es una forma de engañar a los demás demostrando algo que no puedes. Es una forma de superación. Y quien diga que no puede, que no le sale, que no es capaz de ello, miente. ¿Definirme? No me defino. Definirse es ponerse límites y yo no me los pongo. Soy como soy, soy lo que elijo o lo que tengo y no hay más. No se pueden buscar razones, así que no lo hago. Y ¿quien quiere definirme cuando digo que me meto por el culo la constitución? Elecciones. Y aún así seguimos definidos toda la raza humana por un límite, la muerte. Pero ¿vida o muerte? Distintas cara de la misma moneda. Es como el día y la noche, no existe el uno sin el otro (era como tu y yo…) La muerte sin la vida no es muerte, como la vida sin la muerte no es vida. ¿Y realmente vale algo? Nos pasamos la vida estudiando, trabajando, teniendo amores, amigos, formando una familia, comprando una casa, un coche, para nada. Porque llegará un punto en que no habrá nada. Y de ahí las religiones y todas esas patochadas. Creer que seguirá habiendo algo. ¿Para qué necesita la gente eso? ¿Para sobrellevar un poco mejor su existencia y pensar que después del final volverá a haber un principio mejor? Utopías. Eso SI que son utopías. Luego dicen de la Anarquía como una utopía… tonterías. Cierto es cuando pensamos que cuando se acaba un camino es el comienzo de otro. Retóricamente. Pero en nuestra vida. Que llegará a nada. Así que pensar que después seguirá habiendo algo no es nada. Llegaremos a nada y nunca sabremos nada. Y ¿qué es la nada? Pues eso, nada. Pero si la nada es nada… ya es algo ¿no? O no, tal vez no… o tal vez sí… Pero que más da. Pero bueno, yo ya no pienso, por eso mismo, por que llego a nada. Otra elección más de una vida que está limitada.
Asi que perdonarme si a alguien le ha dado por leerse esto… hoy tengo un día de esos tontos.

2 comentarios:

Sese dijo...

La alegría y la tristeza eligen su momeno para apoderarse de nosotros y no creo que podamos hacer nada por impedirlo.

Hasta otra

Oski dijo...

Ley de vida como dirían algunos, todo está abocado al fin, pero eso no significa que debamos renunciar a vivir o intentar conseguir vivir lo mejor posible.

Cada uno se forja sus creencias, sus ideales, con la meta que cada uno crea más conveniente, quizás seguir adelante con ganas de no tirarse por un puente...

Eso es quizás ya una buena meta.

Un abrazo.