domingo, 21 de septiembre de 2008

Y luego?

Aunque muchas veces duela, lo piensas y no es más que una simple palabra. Pero es que no deja de ser tan triste y a la vez patética. Porque cuando se dice es cuando ya se ha perdido la esperanza, la ilusión... Es cuando ya no queda nada, aunque deje a otros corazones rotos y sin aliento, no se piensa en las consecuencias, no son más que cinco letras unidas flotando en el aire alrededor de lágrimas, sollozos, ahogos, tristeza o libertad. Creo que jamás he entendido la facilidad que tienen muchas personas para decirlo, para olvidarlo todo, para dejarlo todo de lado de repente. Es algo que no entiendo, y lo que no entiendo me cabrea. Me cabrea muchísimo. Porque de repente brota de unos labios y te quedas mirando al vacío recapacitando, pensando en que pudo ir mal, o porque han tenido que ser así las cosas. A veces son obligados, por la distancia o por muchas historias más, pero esos que se dicen porque así lo creen... Esos son los que me cabrean. Así que ahí te ves, recogiendo los pedazos que quedan de tu maltrecho corazón y dandote la vuelta y empezando a caminar. Adiós. Y luego? Y luego... nada.

1 comentario:

Oski dijo...

Cuando uno se marcha siempre deja al otro roto, es ley de vida, o ley del amor, por más que duela.

Y sí, jode mucho y cabrea esa facilidad para olvidar que tienen algunos, pero lo que más duele es que intenten contagiarte y esperar que tú seas capaz de olvidar en tiempo record.

Yo tampoco lo entiendo, ¿pero sabes?, quizás no consiga olvidar, pero pienso seguir adelante con la cabeza alta porque hay una cosa que no me ha conseguido arrebatar. La vida...