jueves, 28 de agosto de 2008

Te maté porque eras mía

Hoy ha sido un día como otro cualquiera. Pero con la diferencia de que no estabas tú. Me he levantado temprano, como siempre, y he bajado a la cocina a desayunar, pero no estabas tú con tus manos temblorosas preparándome el desayuno, dándome un beso en la mejilla y diciendo buenos días cariño. No estabas para poderte mirar una vez más con todo el desprecio con el que soy capaz, no estabas para chillarte y pegarte una buena hostia porque el café no estaba como a mí me gusta. Así que ni he desayunado y me he ido a trabajar. El día no se me ha hecho muy largo, pero al volver a casa ha sido lo mismo que por la mañana. No estaba mi comida lista sobre la mesa y no estaban tus putas piernas que tengo que abrir a la fuerza sobre mi cama. Ya son las 11 de la noche y no quiero irme a dormir solo. Tú no lo entiendes. Te maté porque te amaba.

3 comentarios:

Oski dijo...

¿Cuántas veces habremos escuchado esa excusa después de un nuevo caso de violencia de género?

Hay gente que confunde el amor de una manera que asusta. ¿Cómo se puede hacer daño a una persona que amas con la que lo único que deseas hacer es pasar el resto de tu vida y hacerla sonreír siempre?

Es algo que no puedo entender. No puedo entender que alguien asesine a otra persona y mucho menos que esa persona sea su pareja. Pero lo que ya no me entra en la cabeza de ninguna de las formas es que se justifiquen de esa manera.

El problema es que están convencidos realmente de ello...

Ojalá esta lacra se acabase, es uno de los tumores de esta sociedad.

ToNee dijo...

...y yo comiendo mierda constantemente. asi de despreciable sere para que prefirais eso otro.

iReNe dijo...

Adoro esa última frase...