lunes, 25 de agosto de 2008

¿Mártires o asesinos?



Ferdinando Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti


Tanto el uno como el otro compartían las ideas anarquistas. Al calor de esos principios había surgido entre ellos una gran amistad. Pero aunque habían marchado juntos a México y participaban en actividades políticas radicales, siempre Sacco fue un anarquista más activo y constante que Vanzetti. Este último estaba más inclinado a los temas sociológicos y las cuestiones espirituales.
Cuando la policía les cayó encima, los 2 pensaron que eran detenidos por ser anarquistas y mintieron a las autoridades sobre la procedencia de sus armas y municiones, sus relaciones personales y las actividades que realizaban esa noche. Y volvieron a mentir al día siguiente, cuando los interrogó el fiscal de distrito, Frederick G. Katzmann. Tanto este último como el jefe de la policía, Stewart, pensaron que los hombres estaban tratando por todos los medios de ocultar algo. Pero, ¿cuál era el secreto que guardaban? Pese al hermetismo de los arrestados, el fiscal creyó que existían suficientes evidencias para acusarlos de cómplices en los asaltos de Bridgewater y South Braintree.
Durante el procedimiento policíaco y judicial de encausamiento, las autoridades cometieron varias arbitrariedades y violaciones de los derechos de los detenidos. Las principales fueron: no se les informó sobre las causas de su detención; las armas y proyectiles no fueron manejados de acuerdo con los requerimientos que rigen para las evidencias balísticas. Y peor todavía: con el tiempo se supo que, al parecer, uno de los proyectiles claves fue cambiado por la policía o la fiscalía, de forma intencional o involuntaria. Para su identificación, los acusados fueron presentados ante los testigos de forma aislada, no mezclados con otras personas, como es lo usual en este procedimiento. Y también se ha dicho una y mil veces que los testigos fueron sugestionados para que identificaran como únicos culpables a Sacco y Vanzetti. Aún hoy estas anomalías judiciales son los principales argumentos de quienes continúan defendiendo la inocencia de los 2 inmigrantes italianos. [...] Sacco y Vanzetti no fueron acusados de las actividades terroristas que pudieran haber cometido por sus ideales, sino por delitos comunes. Y en este sentido hay pruebas irrefutables de violaciones realizadas durante el juicio.
¿Fueron criminales o mártires? ¿Víctimas de circunstancias desafortunadas o de prejuicios sociales?




¿Llegamos a ser tan patéticos de juzgar de escoria sólo por los ideales? Que el mundo empiece a cambiar por favor... Libre es cada uno de su opinión, para mí, inocentes y LOS DOS.
PD: y es que me niego a volver a escribir en un tiempo de amor o desamor, y mucho menos de ti.

1 comentario:

Soledad dijo...

Como le pasó a Rubin Carter... (y ese si que no estaba metido en política...)


y a muchos otros más...



para mi... ni asesinos ni mártires, ni culpables ni inocentes...
¿Quién soy yo para catalogarlos, juzgarlos o castigarlos?
¿Quienes eran para hacerlo el juez el fiscal el jurado o la policia?
una persona, sea cual sea, no tiene preeminencia sobre otra cualquiera.
persona = persona
y libertad es libertad, igualdad, igualdad.
o para todos o para ninguno.


weno, weno... jaja, que me callo ya que me embalo...

un besitoo!!