sábado, 7 de junio de 2008

Solución? Castración!

Las 11:30 de la noche y por fin acabas de trabajar. Tienes ganas de llegar a casa y prefieres ir andando que tener que esperar a un taxi, aunque los tacones te están matando. Te enciendes un cigarro por el camino y miras el móvil haber si te ha llamado, pero lo tienes apagado así que tampoco te apetece encenderlo. Mañana le llamarás. Hace algo de frío y no hay un alma por la calle. Sacas las llaves y entras en el portal seguida un vecino. Tarde te das cuenta de que no es un vecino y ya la puerta se ha cerrado tras él. El ascensor no está ahí y prefieres subir por las escaleras antes de esperar con un extraño. Aceleras un poco el paso, ya te estás poniendo un poco nerviosa y piensas que no hay razón, pero antes de que puedas poner un pie en el escalón ya te ha agarrado y empotrado contra la pared. El corazón te late a mil por hora y sientes miedo, mucho miedo. No puedes reaccionar, no tienes escapatoria y sólo rezas porque algún vecino entre en el portal y te saque de allí. Pero él ya ha comenzado a manosear tus senos de una forma asquerosa…
-¿Tienes novio?
-Sí..
-Pues esta noche le vas a poner los cuernos, preciosa…
Te preparas para lo peor y comienzas a llorar y a chillar. Tu falda ya ha sido desgarrada y su pene ya está fuera de su pantalón. Y te viola, tira por los suelos toda tu puta dignidad y en la luna se pueden oir tus gritos ahogados. Y una vez el trabajo hecho se marcha por donde vino, dejandote tirada en el suelo, semidesnuda y temblando de miedo, con la mirada perdida y las lágrimas resbalando por tu cara. Metida en un infierno del que tardarás mucho salir y ese hijo de puta paseando por la calle, fumándose un cigarro o bebiendo una cerveza, recordando la magnífica noche que ha pasado y poniéndose aún cachondo al revivir tus gritos. Denuncias, y qué? Irrelevante si le cogen o no, porque de esos cuántos ¿10 años?, estará en la calle en 4, y volverá a hacerlo, y a cuántas más se lo habrá hecho… y tú sólo puedes llorar, y vomitar al recordar su cara, morirte del asco al recordar aquella noche y sentirte despreciada, humillada, tu vida truncada por una puta noche de mierda, una puta noche de mierda en la que un desgraciado decidió que quería follarte, porque él se lo merecía, porque es demasiado inútil o demasiado asqueroso para follar con consentimiento. Que más da la condena, no hay nada que vaya a borrar la humillación que te hizo pasar ese cabrón, la solución no es la cárcel… Y aunque no esté a favor del dolor… aquí la única solución coherente que se me ocurre, es la castración. Sí si, he dicho coherente.

1 comentario:

ToNee dijo...

yo mas que la castracion abogaria por un tiro en la cabeza... pero supongo que todo no puede ser.