sábado, 28 de junio de 2008

Sé que pueden mutilar niños, bombardear países, destruir pueblos, quemar estrellas, maltratar cielos, controlar televisiones, prohibir libertades, encerrar vidas, torturar corazones, extinguir razas, fulminar recuerdos, violar deseos, borrar pasados, proyectar presentes, originar futuros, encarcelar almas, oprimir cuerpos, atar sonrisas, amontonar sangre, enloquecer corduras, asesinar a lo natural, reconstruir lo inerte, descerrajar olvidos, matar recuerdos, olvidar muertes, recordar asesinos, revivir fascistas, acribillar anarquistas... Pero también sé que aún no han conseguido apagar la luminosa llama de una idea, la loca esperanza de una ideología o la increíble fuerza de un sueño...

2 comentarios:

Oski dijo...

Quizás porque el día que los sueños pierdan su fuerza perderemos de golpe las ganas de vivir. Mantienen viva la llama de la esperanza y, como bien dice mi padre: "donde hay vida hay esperanza".

Me halaga enormemente que te tomases la molestia de leer lo que escribí y que te sintieses identificada, quizás uno cuando escribe es lo que busca y más valora.

Seguiré pasando por aquí, me alegra haberte conocido.

Un abrazo y encantado.

ToNee dijo...

los sueños son inmortales, siempre estan ahi, jamas desaparecen, lo que pasa es que nosotros los olvidamos o nos cansamos de luchar por ellos.

besines!