viernes, 16 de mayo de 2008

Anarkia


Nací con la primera revuelta insumisa, inquieta, desgreñada en los tugurios de los barrios obreros por finales del s. XIX y a principios del XX. Me construí a mi misma desnuda, bella, irreverente. Desde mis huesos inermes partió la primera blasfemia hacia el creador... Me negué a ser sometida, dirigida, apadrinada. Me rebelé contra todas aquellas barbaries que la especie humana se creía con derecho a manejar para hacer y deshacer por dondequiera. Me transformé en apóstata fui acusada de irreligion. Derramé sangre en las bocas de todos aquellos que llevaban un mundo nuevo en su corazón. Fui condenada, maltratada, violada, apedreada, ignorada, humillada... pero mis alas eran de fénix, y en raudo abandoné las hogueras y atravesé los océanos... Vi yugos por dondequiera, calambres y hambre, parlamentos y lamentos, aprendí la desesperación. Cavé con las uñas una trinchera de sueños y me embriagué con esa pandilla de niños locos, poetas náufragos allá en España del treinta y seis... Apoyé aquellas revoluciones que decían llevar mi nombre y a abracé a todos cuantos no estuvieron dispuestos a dejarse corromper. Miré a la izquierda, miré a la derecha y vi rostros sucios ocultos tras limpios uniformes vertiendo la sangre de los pueblos en nombre de la justicia, la dialéctica y otras empalagosas quintaesencias... Y tomé la rabia y la afilé y lanzé truenos contra los tronos, enemiga de los gobiernos, enemiga de las patrias, enemiga del dolor. Abrazo al mundo, vivo y no ruego, amo y resisto sus tiranias.
Soy la Anarquia!!!


2 comentarios:

ToNee dijo...

las palabras son hermosas, pero no me identifico con ellas. feliz finde!

iReNe dijo...

Eso es. La anarquía y el inconformismo, y así podremos luchar por la verdadera liberación animal :)