lunes, 14 de abril de 2008

Aquel libro

Vete a dormir, que hoy no quiero bailar. Estoy cansada y me duelen los pies. Han sido tantas canciones que ya ni recuerdo la letra de ninguna de ellas. Las estrellas, las estrellas… ¿Dónde quedaron todas esas historias que antes solíamos escribir? ¿Recuerdas? Había un libro escondido y cerrado con llave en el baúl del desván, llamado felicidad, al que acudíamos cada vez que nos preguntabamos ‘¿qué estamos haciendo?’ y lo mirábamos y reíamos, y volvíamos a encontrar el sentido de nuestra existencia. Cargado de tus memorias y de las mías, de la brisa de octubre por la mañana y del verano del 98. Ese libro ya no sé donde se quedó, a veces pienso que eres tú quien lo tiene, porque volví a aquel baúl y ya no estaba, y aquel candado estaba roto y en el desván habitaban otras personas, unos extraños… Hoy yo sigo escribiendo un libro, llamado olvido, que no está escondido en ningún sitio, está aquí, sobre mi mesa, y no necesito ir a buscarlo cada vez que me pregunte algo, porque lo tengo siempre al lado para recordarme que hoy será igual que ayer y que mañana no cambiará mucho de ser la misma rutina… La radio se enciende… suena 20 de abril, ahora si lo recuerdo, me enciendo un cigarro y me pongo a bailar…



Cintas viejas, canciones olvidadas, casettes rotos... El olvido vuelve como el recuerdo se va. Sigo recordando canciones viejas, de las que aprendí creciendo y bailo todas las mañanas acompañada del olvido de los demás...

1 comentario:

ToNee dijo...

sigo peleandome conmigo mismo para olvidar tambien...es dura, y mas si es el unico recuerdo de felicidad que contenemos. un beso