lunes, 29 de diciembre de 2008

Ansias de libertad

- ¡No lo hagas! ¡Espera!
- ¿Quién eres tú? ¡ALÉJATE!
- ¿Qué más da quién sea? Desconozco tus problemas, pero, ¿crees que así solucionarás algo? Eso es de cobardes.
- Me da igual que sea de cobardes o no, llevo toda la vida haciendo lo que otros querían, esta es la única decisión que puedo tomar por mí en mi vida.
- ¡Pero eso es una tontería! Puedes tomar mil decisiones por ti mismo.
- No lo creas, no es tan fácil como todos lo pintan. Todo es una gran mentira, todo está controlado, todos mienten, nada ni nadie vale nada. Así que todo a la mierda. ¡TODO!
- ¡No! Esa no es la solución, si te sentaras aquí conmigo y me lo contaras…
- Jaja, ¿lo ves? ¿Contártelo para qué? ¿Para que sientas pena por mí, y me digas que aunque no nos conozcamos puedo contar contigo, que me entiendes aunque no hayas pasado por lo mismo? No necesito la compasión de nadie. Mira a tu alrededor, no hay nadie aquí al que le importe, un simple desconocido tiene que decirme que no lo haga…
- Pero eso es porque no saben que est…
- ¿Enserio crees que es por eso? Me da igual lo que piensen todos ellos, me da igual que les duela o que lloren, en dos semanas se les pasará y todo volverá a la normalidad, que sabrán ellos de dolor, que sabrás tú…
- Tienes razón, yo no sé nada, pero la vida no es todo dolor, ni jugar a ver quien sufre más. Tampoco es resentirse con los demás porque ellos no sepan lo que tu has padecido, la vida es..
- Eso venga, dime que es la vida, Einstein! Dímelo y convénceme! Jaja
- La vida es sufrir y sonreir, la vida es ser feliz una semana y joderte los tres meses siguientes, la vida es estar con la gente importante que encuentras en el camino, esos que han seguido ahí de principio a fin, otros que vendrán y otros que se irán, la vida es hacer realidad tus proyectos, tener sueños que perseguir, abrazar a quien te abrace y no arrepentirte nunca de las locuras que hayas cometido. La vida es un sueño, un sueño que terminará acabando algún día pero que no es necesario adelantar. No espero convencerte de que no lo hagas, espero que lo hagas sabiendo lo que te pierdes.
- ¿Y qué pasa cuando tus proyectos se te han agotado? ¿Cuándo ya no tienes sueños que perseguir? ¿Cuándo no tienes quien te abrace ni a quien abrazar? ¿Cuándo no tienes nadie que llorará tu muerte? ¿Cuándo te arrepientes de demasiadas cosas? Cosas con las que podrías escribir un libro, quizás dos o incluso tres. Cuando ya ni te acuerdas de lo que sueñas por la noche. La vida no es un sueño, la vida es una mierda, pero todos nos ceñimos a lo establecido y seguimos viviendo aunque no queramos. Estamos todos marcados por unos putos patrones y aunque pensemos que somos libres seguimos haciendo lo que la sociedad nos manda. Nuestra vida es patética y yo me he cansado de aguantar. Me he cansado de intentar ser una persona mejor cuando nadie va a saber valorarlo, me he cansado de intentar cambiar el mundo y de aguantar críticas a mi espalda. ¿Quieres ver por unos instantes lo que es la libertad? La libertad es esto.
- ¡NOOOO!



[...]

- ¿Y así fue? ¿Se suicidó sin más?
- Sí…
- Que vida más triste
- Puede, pero la sonrisa que había en su cara cuando lo hizo… Era increíble. Parecía un pájaro.
- Un pájaro herido
- Si, hija sí. Un pájaro herido. Pero libre, al fin y al cabo, que es lo que él quería. Parece mentira como me puedo sentir tan unido a ese hombre desde entonces.
- Pero papá, estaba loco ¿verdad?
- Sólo los locos pueden construir escaleras hacia el cielo, pequeña. Él colocó otro peldaño.
- ¿Te dijo su nombre?
- … Libertad.



domingo, 28 de diciembre de 2008

Insignificancias

Yo. Idiota, humillada, perdida, a contracorriente, lejana, distante, cabezota, testaruda, enferma, loca, vacía, traicionada, lastimada, herida, acongojada, acorralada, atrapada, utilizada, aterrorizada, atontada, esperanzada, enfrentada. Tú. Psicópata, traidor, cabrón, mentiroso, alegre, impersonal, estúpido, cobarde, lento, dormido, sinsentido, cruel, simpático, ladrón, hermoso, perdedor, despreciable, asco, amor, enfermizo. Él. Triunfante, luchador, amigable, cariñoso, loco, soñador, risueño, condenado, dulce, sincero, protrector, inigualable, admirado, querido. Nosotros. Nada, vacío, hueco, humo, pólvora, sangre, muerte, lejos, cerca, lejos, fin, sin principio, desamor, engaños, tortura, cobardía, sin palabras, saliva, tonterías, largo, adiós, miradas, odio, llamadas, besos, extraño, nada, fin. Vosotros. Increíbles, fantásticos, amuletos, suerte, amados, alabados, bendecidos, abrazos, sonrisas, todo, necesarios, necesitados, algo, estupendo, alegría, más, siempre, desde y hasta, agradecidos, mimados. Ellos. Cobardes, traidores, estafadores, poderosos, ocultos, máscaras, disfraces, escopetas, bombas, muertes, terror, en contra, asesinos, revelaciones, estruendos, manipuladores, despreciativos, muertos, mejor.


Insignificante, todo... todos.

viernes, 26 de diciembre de 2008

C'est la vie

Otra noche sin dormir, dando vueltas en la habitación, debatiéndome entre si coger el móvil y llamarte o coger el vaso y darle otro trago. Repasando momentos que sé que no volverán, imágenes que perforan mi cabeza como si de un cuchillo se tratase, rasguños que impiden al corazón latir con normalidad. Y no lo entiendo, de verdad que no lo entiendo, y el hecho de que en estas fechas todo el mundo esté feliz y sonriente no me ayuda nada. El hecho de que todos esperan que por sonreir ellos vaya a sonreir yo es frustrante. El salir a la calle y saber que no puedo ir a buscarte, el sonar del móvil y saber que no vas a ser tú. Es frustrante, muy frustrante. Y sé que ya es hora de irme a dormir pero no quiero dormirme porque sé que volveré a soñar contigo, sé que me volveré a despertar y que tú no estarás a mi lado. Si aquel día hubiera sabido que aquel beso iba a ser el último... Pero, ¿qué importa? Creo que voy a darle otro trago a mi vaso.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Estupidez humana III: Bendita Igualdad!



Unos morirán de hambre...



...y otros morirán de tanto comer.











Feliz Falsedad

domingo, 21 de diciembre de 2008

Regreso al pasado

Tres, sí, eran tres. Ella no conoció otro número. Estaba claro, ellos ya estaban ahí cuando ella llegó. El primero era algo solitario, algo seco y borde. Nunca le gustó ir de simpático por la vida, siempre prefirió destacar desde otro punto de vista. Era el primero, así que por mucho que no le gustara a la vez tenía que ser el protector. Nunca mostraba su cariño a los otros dos, pero si a alguien se le ocurría tocarlos, le faltaba el tiempo para acudir en su ayuda. Todo un rockero, ya desde pequeño comenzó sabiendo lo que quería. Era todo un personaje, y le querían. Le querían con locura. El segundo era la alegría de la casa, el loco, el soñador. Siempre protegiendo a la pequeña, haciéndola reir todo el día. Se le caía la baba con ella. Siempre era el líder, todos lo admiraban, todos lo seguían. Y nunca se le subió nada a la cabeza, nunca se le olvidó de donde venía, como tampoco se le olvidó con quien había venido. Y para variar, siguió al primero. Otro rockero. La tercera era el bicho raro, así se veía ella. Ellos nunca lo pensaron así. Físicamente parecía gemela del segundo, pero no eran ni hermanos. Moralmente era como el primero. Pocas sonrisas regalaba, las que más brillaban eran para ellos dos. Y como no, otra rockera. A los padres no les gustaba, pero a ellos les daba igual. LLegó la época de los conciertos, del alcohol, de las drogas, del rock and roll callejero. Pero eso nunca les perjudicó demasiado. Sus notas en el instituto fueron excelentes siempre. Pero bueno, que me voy por las nubes. Antes de que esa época llegara, llegó otra cosa. Una preciosidad rubia, pequeñita y risueña. Sí, la cuarta. Todos pensaron que cuando ella llegara la tercera acabaría por morirse de celos porque ahora ella ya sería la pequeña, pero fue completamente al contrario. Ella siempre se les escapaba de sus espectativas. La quería como a nadie, la cuidaba, protegía y mimaba. Y le enseñó todo cuanto pudo. Así que salió otra rockera. Otra rockera que se parecía físicamente al segundo y a la tercera, pero notablemente más a la tercera, sería por eso de los genes femeninos. El primero nunca la trataba demasiado bien, pero en el fondo los otros dos sabían que era su niña. Era algo metamorfo, si me permitís la palabra. Así que al poco tiempo apareció el quinto. Tenía la arrogancia del primero y la simpatía del segundo. Este sí, se parecía físicamente al primero. Con él no aparentaba nada, con él nunca fue borde o seco, a él se lo regalaba todo. Fue como su marca de cocaína. Aunque eran más de diez años los que los separaban. Y como el primero le dió todo su ser (y también fue bastante la influencia de la tercera) salió otro rockero. Así fueron creciendo, los cinco, juntos, apoyándose, tambaleándose, cayéndose, levantándose, queriéndose. Escuchando rock todo el día, aprendiendo de la vida, aprendiendo de la calle, de carreras, y de algún que otro personaje. No siempre fue todo así, a veces podían pasar meses sin verse, y no lo entendían, hasta que a uno le daba por llamar y nada volvía a separarlos. Se sentían aunque estuvieran lejos. No podían soportar perderse. Y así transcurrieron los años, y así transcurrirán muchos más. Eran más que una familia, eran una sola alma, dividida en cinco partes. En cinco porciones que necesitaban de las otras para poder mantenerse en pie.

martes, 16 de diciembre de 2008

XXXV

¡No me admiró tu olvido! Aunque, de un día
me admiró tu cariño mucho más;
porque lo que hay en mí que vale algo,
eso... ni lo pudiste sospechar.

lunes, 15 de diciembre de 2008

Vacía

No me viene la inspiración, no tengo ningún tema por el que escribir, no se me ocurre nada ni siento nada. No me pasa nada emocionante que contar, o no veo nada interesante que narrar. Todo me aburre y carece de sentido, no le veo la lógica a nada de lo que ocurre a mi alrededor, y muchas veces comienzo a escribir algo pero luego lo borro porque me parece absurdo y patético. Y resulta que cuando no estoy frente al ordenador me vienen mil frases a la cabeza, mil ideas, mil pensamientos descontrolados que van descarrilando por mi cabeza como vagones soltados del resto del tren. Y luego nada. Todo se borra, todo es aburrido. No encuentro nada que me produzca algo más, y realmente no sé que quiero decir con ese 'algo más'. Busco y no encuentro. Vacía, vacía, vacía... así estoy, pero no soy. Y es tu culpa, TU CULPA.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Estupidez humana II: Vuestros logros y méritos, 'caballeros'

Imagínate por un momento que el día de Todos los Santos ni siquiera puedes ir al cementerio porque no tienes a quien ir a llevar flores, todos en fosas comunes. Cuerpos que fueron arrojados a la carretera, asesinados, carentes de valor, despreciados y tratados de escoria, tirados en el suelo mientras otros se jactaban, exentos de valor y sin un lugar donde ser enterrados porque alguien llamado Emilio Mola dijo que era impensable cambiar 'caballeros (véase todos los de ideología derechista)' por 'canallas (los contrarios)'. Y digo yo, ¿quién es una simple persona para juzgar a miles y cientos de miles de personas de caballeros o canallas? ¿Quién para decidir sobre el descanso de sus cuerpos o para influir en la calma de sus descendientes?
Imagínate decapitaciones, asesinatos, muertes... sin juicios previos sólo porque a alguien se le ocurrió la genial idea de que debías morir por tus pensamientos.
Imagínate a ti mismo en cada uno de esos niños/as, mujeres, hombres, ancianos/as caminando hacia al exilio, hacia Francia, esos mismos que constituían un 'elemento molesto' (que parece que ahora se puede catalogar a las personas como elementos) y que los franceses (no todos, claro está) trataron de forzar su retorno a España (un retorno suicida).
Imagínate a tu abuelo incomunicado en un calabozo, maltratado y vejado, escupido e internado en una celda después. Imagínate que la censura prohibió que se publicaran tales vejaciones incluso la simple detención hasta que finalmente fue fusilado, y luego acusaban a sus propios amigos de asesinos. ¿Asesinos? ¿Qué sabreis vosotros? Ah, no, perdonadme, que vosotros de asesinos sabeis mucho, demasiado diría yo. Imagínate a tu abuelo, o si te quieres imaginar la verdadera historia, imagínate a un hombre llamado Companys.
Es tan absurdo, que algunos no necesitan imaginar, sólo recordar.

'[...] Pudimos salir al aire más puro del mundo, ya que en el de España nos ahogábamos.'

A todos ellos.

lunes, 8 de diciembre de 2008

El puto flexo

Hace dos o tres meses se me fundió el flexo, o eso me pareció en su momento y como soy algo más que vaga no me dió por cambiar la bombilla. El caso que transcurrido un mes o algo más (no lo sé con certeza), un día sin querer debí de darle al interruptor con un libro o algo y se encendió. Y desde entonces obviamente lo utilizo igual que antes de que me pareciera que estaba fundido. Pero realmente cada vez que lo enciendo pienso en cuanto tardara en volver a apagarse, porque está claro que no le queda demasiado. Creo que nuestras relaciones y nuestra vida es así, lo utilizamos (en el buen sentido de la palabra) y lo aprovechamos pero sabemos que tiene fecha de caducidad, sabemos que no le queda mucho para acabarse y aún así no hacemos demasiado por repararlo antes de que se apague por completo y luego no nos apetecerá volver a reponerlo, pero cada vez que lo veamos diremos 'joder, a ver cuando hago esto...'. Quizá ese sea nuestro problema, que estamos demasiado ocupados gastando hasta la última partícula de aliento de nuestras relaciones, de nuestras amistades o de nuestra vida, que no nos preocupamos en cuidar las cosas día a día para que no llegue el día en que ya no queda nada. Luego nos lamentaremos y echaremos la culpa al puto flexo, pero pasados los meses aceptaremos que no hicimos nada desde el primer momento en que la luz comenzó a flaquear. Que efímero es todo.

domingo, 30 de noviembre de 2008

100

Sí, ya 100 entradas... buf quien me lo diría. Aquello que empezó como algo que no sabía muy bien como funcionaba y que no sabía muy bien que escribir y que no, se ha convertido en una especie de lugar donde expresarme y escaparme por unos instantes. 100 entradas, algunas mejores, otras peores, pero en todas ellas he intentado dejar algo de mí, y bueno, que gracias a todos los que pasáis por aquí y comentais o no. Y que después de estas 100, vengan 100 más.

sábado, 29 de noviembre de 2008

Viernes noche

Mejor que una noche solo chicas de parranda no hay nada. Y mira que ya a partir de las cuatro los chicos se empiezan a poner pesaditos, pero nosotras nada, es nuestra noche y no necesitamos de ningún tipo de persona masculina. Y entre cubatas, chupitos y risas la noche va llegando a su fin. Suena 'otra noche' de Kaotiko y yo empiezo a bailar ska... Y ya nos preocuparemos por la resaca al día siguiente.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Contradicción

Ahora que nos miramos y no podemos vernos, ahora que el orgullo es el que echa las cartas, el que nos hace trampas y nos apuñala por la espalda...
Ahora que el whisky me sabe más bien a agua y que las hostias no me duelen ni en la cara ni en el corazón. Te encanta eso de ser despreciable, y detestas que lo sea yo, detestas que yo lo sea más que tu. Ahora que el cielo está como en el 20 de abril de Celtas Cortos o en el día siguiente de Loquillo, que más da si todos los veo iguales. Y que no te llame no significa que no piense en ti, aunque tampoco significa que te extrañe. Lejos, de verdad que lejos, para que complicarnos si para cuando tú subes al cielo yo bajo del infierno y sucesivamente. ¿Ser? No he vuelto a ser la misma, deja de imaginar como fue mi vida antes de ti que te asustaría. ¿Que te ame? Quizás en la próxima vida cariño...

martes, 18 de noviembre de 2008

Estupidez humana: Si decís que la tortura es cultura... AMÉN

Viernes noche de nuevo, noche de cacería. Antes de prepararme me fumo un cigarro en la terraza mirando a la luna llena con cierta lujuria. Porque los viernes por la noche siempre hay luna llena, será por eso que los lobos aullan más que nunca. Así que me pongo un vestido rojo, a juego con las labios y me marcho a un bar en busca de ‘algo’ que pueda saciarme. Después de un rato veo lo que estaba buscando y entre groseras sonrisas y miradas saboreo el whisky de mi vaso. No tarda mucho en acercarse, está pensando que esta noche se va ‘a poner las botas’ conmigo, lo sé. Pero lo que él no sabe es lo equivocado que está. Demasiado pronto para decirle que se venga a mi casa, pero él acepta igual, vaya desesperado. Una vez en el ascensor, él contra la pared y yo besando todo su cuello. Quiere pararlo, quiere hacerlo ahí, pero yo le digo que el cómo y cuando lo marco yo. Con una sonrisa de placer sale del ascensor y seguidamente entramos en mi casa. Lo tumbo en la cama y le digo que cierre los ojos. Le ato las manos y los pies y él se deja. Piensa que es algún juego donde el juguete sexual va a ser él y que va a subir al cielo sin tener que hacer nada. Pobre desgraciado. Le quito ya la poca ropa que en su piel quedaba y empiezo a besar todo su cuerpo hasta llegar a su ombligo. Pide que siga.
- Claro que voy a seguir…
Un ruido seco y un horrible grito se escuchan en las entrañas de la luna. Ahora es cuando los lobos comienzan a aullar, jaja. Esta atado en casa de una desconocida y acaba de perder la parte más preciada de su cuerpo mediante un simple cuchillo de cocina. Él llora, gime, grita, pero es que la fiesta acaba de comenzar…
Su boca, tampoco me gusta. Que fácil puede resultar ir arrancando dientes de uno en uno con un alicate en una persona muerta de miedo. Y llena de sangre. No para de gritar, pero pronto lo hará. Que débil resulta así un hombre ¿verdad?. Sus orejas… no son de mi agrado. Le arranco una, la otra la reservamos para el final. Le muerdo la cara, que lástima, más sangre. Le perforo un ojo, torturándolo, dándole vueltas sin cesar, hasta que me canso y decido sacarle el otro. Sus gritos comienzan a menguarse, que rápido se debilita un cuerpo… Su estómago, lo abro de par en par, y antes de que de su último suspiro, le arranco el corazón.
Lástima que no vivió para arrancarle la otra oreja…



Ni me imagino que tipo de personas son capaces de torturar así, ¿y tú?




domingo, 16 de noviembre de 2008

Odio, Rabia y Yo


Desearía tener otro tipo de personalidad, no más 'dulce' pero a lo mejor si menos 'borde'. Pero es que no puedo dejar de ser tan irónicamente irónica, sobre todo con los desconocidos y mucho menos contigo. Soy tan sarcástica y tan temperamental que a veces me doy miedo a mi misma porque creo que no voy a saber controlarme. No lo puedo evitar, no puedo evitar explotar cuando algo me cabrea hasta tal punto que todo mi ser arde de ira.
El problema es que ardo con mucha facilidad. Será que tengo mucho odio dentro, no lo sé.
Y mira que me lo dice gente, que mis miraditas de odio y asco matan, y no será porque yo no lo sepa, o porque no me diga veces que tengo que controlarlo, pero no puedo. Cuando algo me supera estallo.
A lo mejor nací un día de esos en los que los planetas estaban mal alineados, o es que tengo a un pequeño demonio viviendo dentro de mí, no lo sé. Pero que le voy a hacer, soy el tipo de persona que me cae mal y aún así no me da la gana de cambiar.


miércoles, 12 de noviembre de 2008

11 Noviembre

Es increíble como un simple enano puede traer consigo tantas sonrisas y lágrimas (pero de felicidad) a la par. Aunque menos mal que él no se entera de nada, porque esto de que todo el mundo venga a verte, empiecen a poner el típico tono de voz idiota y a decir tonterías e ir pasando de brazos en brazos tiene que ser frustante y muy agobiante. Pero él no se queja y a los demás se nos cae la baba... Enhorabuena a los papás!

jueves, 6 de noviembre de 2008

A treinta grados bajo cero

-Tienes las manos heladas, pequeña. Ven
-No
-¿No? ¿Por qué?
-Más helado tenía el corazón y más te alejaste. No te vengas a preocupar ahora.
-No seas tan dura contigo misma. Siempre eres tú y tus jodidas contradicciones...
-Yo y mis jodidas contradicciones... Que sabrás, que coño sabrás tú de contradicciones, a ti que te la suda todo y eres un ser totalmente dependiente. Dime, ¿qué querias de mi, que esperabas? ¿Que te diera algo más que al resto? Que equivocado estabas, te lo advertí una vez, no estoy hecha para nadie y mucho menos para ti, pero yo nunca he jugado con los sentimientos de nadie. Si quieres dar algo, que sea por que lo sientes, pero a mí, a mí no me des nada esperando que yo también lo haga. Todo lo que yo te di, fue totalmente desinteresado, y así me ha ido. Pero no creas, no me digas ahora que siempre soy yo, cuando tú estás totalmente limitado.
-Nosotros no hemos sido una casualidad, pequeña. Pero...
-Pero tú prometiste que el frío no llegaría... y míranos.

lunes, 3 de noviembre de 2008

sábado, 1 de noviembre de 2008

Explotó

Explotó como las grandes alegrías en la estación del tren al reencuentro de una vida, como los recuerdos dando arañazos al corazón volviéndolo impasible, indiferente respecto a los demás... Como balas mezclándose entre sangre y pecho saboreando la más dulce de las muertes...
Y la vida que ya no sabía que camino escoger, decidió sentarse a esperar por si acaso alguien viniera y le diera su mano. Pero harta de aguantar el frío en los pies y de que se le alborotara el pelo decidió coger el camino en el que menos habían pensado cuantos la rodeaban. Y explotó. Explotó de furia, de rabia, de impotencia, de lástima, de pena, de dolor, de mala hostia, de incertidumbre, de desconcierto, de desamores, de locura, de frustración, de ladridos, de gemidos, de arrogancia, de ignorancia, de asco, de amargura, de soledad, de mentiras, de callarse todo lo que no debía...
Explotó y hasta la más mínima partícula de su cuerpo salpicó en la cara de todo aquel que se hallara como mínimo a 18.803 kilómetros de su cuerpo... Y mañana... mañana ya veremos.

jueves, 30 de octubre de 2008

A mi ángel..

A ti, que cuando comenzó mi mera existencia, sé que estuviste ahí. Cuando empecé a caminar, cuando lloraba por las noches, cuando me entraban rabietas...
Tardes y tardes tirados en el sofá, jugando con chapas, con peonzas, a polis y cacos, a inventar tu vida, la mía, nuestra vida...
A ti, que estuviste en cada uno de mis cumpleaños, que me abrazabas por las noches cuando me entraba el miedo y no me dejaban tener la luz encendida o me arropabas cuando tenía frío. Tú que alumbrabas todas mis mañanas con tus ojos marrones-verdosos y que siempre tenías una sonrisa para mí.
Eras el que me protegía cuando tenía problemas, el que no dejaba que nadie me tocase, el que aparecía en cinco minutos si me había pasado algo... aunque fuera un simple rasguño.
El que me hacía ahogadillas en la piscina cada dos por tres y luego dejaba que yo se las hiciera aunque sólo fuera porque no me enfadara. Tú que me llevabas montada en tu bici a todas partes. Que te enfrentaste a más de un cabrón que se cruzó en mi adolescencia. Que me llenabas de besos, aún delante de tus amigos y no te importaba... La playa, el pueblo, en casa, el parque... daba igual donde... siempre éramos tú y yo...
Sé que todo cambió cuando cumpliste los 18 y te fuiste a estudiar fuera. Sé que era ley de vida, lo viví con tu hermano y sabía que tarde o temprano lo viviría contigo. Así que te fuiste, y yo me quedé, esperando algún maldito fin de semana en el que pudiera abrazarte o verte... pero crecíamos y los estudios o el estar con nuestros amigos empezó a deteriorarlo todo... Aunque para mí siempre seguiste siendo el mismo, porque no sólo has sido mi primo, tú has sido mi hermano, mi mejor amigo, mi ángel...
Y de repente recibo una llamada, una bomba al lado de tu trabajo y parece que el mundo se me para. Y te llamo y cada 'pi' se me hace eterno, hasta que oigo tu voz al otro lado, que estás bien y que quieres verme...

martes, 28 de octubre de 2008

Por mi

Hoy voy a hacer una de esas locuras sin sentido, que sé que saldrá mal por si acaso saliera bien...

viernes, 24 de octubre de 2008

Al lugar donde has sido feliz...


Luchaba contra su presente y su futuro por intentar aún hacer un hueco a su pasado. Es difícil, y más cuando se vive de esa manera. Ella lo sabía, pero no había conseguido olvidar. Habían pasado ya muchos años y no había dejado de pensar ni un solo día en aquello. Ni un solo día. Desde el día más oscuro y triste hasta el más bonito y brillante. Hacía una raya cada vez día que pensaba en ello, pero con el paso del tiempo dejó de hacerlo, no por pereza, o por querer borrarlo, si no porque sabía que era inútil. Que nunca ninguno de esos huecos que pertenecían a todos sus días quedarían vacíos, que en todos habría una raya dándole una punzada en el corazón. Fue duro sí, aunque ya no lo es, ahora queda el recuerdo. Pero pasea por la calle y de repente lo ve, y se le encoje el estómago y el aire no le llega a los pulmones. Ve todo aquello que ya no está, que se fue así, de la noche a la mañana. Lo tuvieron todo, y poco a poco cada uno se fue hiendo. Pero no hubiera dolido tanto si ella se hubiera ido por su propio pie, si hubiera llegado el día en que se cansara y decidiera marcharse. Pero no, a ella se lo arrebataron todo de la noche a la mañana, no le dio tiempo ni de despedirse y así transcurrieron los años. Mientras todos ellos seguían creciendo y viviendo juntos, ella se resignaba llorando en la bañera hartándose de preguntarse por qué, escuchando una y otra vez aquel cd que pertenecía a cada uno de sus nombres… Pero ella ya estaba en el olvido para ellos. Era entendible, estaba claro. Cerraba los ojos y podía verlo, podía ver cada una de esas calles, podía saborear cada momento en su cabeza, el olor de aquellas noches… Y nada volvió. Ella creció sola y se creó una coraza que era difícil de romper. Se lo prometió a sí misma, un día de esos encerrada en el baño llorando, se prometió que volvería y lo hizo. No quiso ver a nadie, sólo necesitaba pasear, volver a sentir ese aire en la cara, y sentarse en aquel banco, en el de siempre. Y no lloró. Entonces no lloró. Volvió a repasar sus curvas, sus caminos, volvió a admirar aquellos paisajes. Se encontró con un par de vecinos que no la reconocieron, pero no le importó. Que más daba ya eso, habían pasado años y años y todo seguía prácticamente igual. Menos ella, ella ya no era aquella niña inocente de ojos claros que reía sin parar, ahora era una mujer de ojos tristes reviviendo su pasado. Lo miró todo por última vez, parecía mentira como se acordaba de hasta el más mínimo detalle. Se montó en el coche y arrancó. Mientras se alejaba lo vió todo otra vez dejándolo atrás. Y lloró. Ya sabeis lo que dicen de que al lugar donde has sido feliz… no deberías tratar de volver.

Mejor así




- El espejo... se ha roto.

- Ya lo sé, me gusta más así. Así me veo tal y como me siento...

miércoles, 22 de octubre de 2008

Y cuando me canso, a la basura

Tengo frío y estoy muerto de hambre. Llevo horas andando sin saber donde estoy ni hacia donde ir. A lo mejor me están buscando, sí, será lo más seguro. Aunque quizás no, porque parecían muy decididos cuando me han abierto la puerta del coche y luego se han largado. Yo pensaba que veníamos al parque a jugar como siempre, pero esto no es el parque al que vamos siempre. Puede que esto sea un juego y en cualquier momento vendrán. Pero es que estoy tan cansado que ya no quiero jugar más. Hace mucho frío, además ya es demasiado tarde y por aquí no viene nadie. No entiendo como he acabado aquí, si es que yo antes lo tenía todo, tenía una casa calentita en la que dormir, tenía comida todos los días, tenía una amiga estupenda que jugaba conmigo a todas horas...
¿Por qué me han dejado aquí? ¿Es que he hecho algo mal? Si yo era el que vigilaba la puerta todas las noches, el que les recibía cuando llegaban del colegio o de trabajar, con el que jugaban cuando estaban aburridos...
¿Y ahora? Aquí estoy, tirado en un pequeño parque de una carretera lejana. ¿Eso hacen con todo el mundo? ¿Cuando empieza a estorbar lo dejan tirado en la calle? Que egoístas.

martes, 21 de octubre de 2008

Por verte sonreir

y ahora,cansado de mirar
tu foto en la pared,
cansado de creer
que todavía estás
he vuelto a recordar
las tardes del café,
las noches locas que
siempre acababan bien,
y me he puesto a gritar
estrellando el whisky en la pared..
por verte sonreir
he vuelto yo a perder.


Escucharla, es preciosa.

domingo, 19 de octubre de 2008

Vendo un te quiero

Si en la entrada anterior hablaba de la comercialización de la estética punk, hoy hablo de la comercialización de los te quieros. No sé en que punto empecé a fijarme en estas cosas y en que momento empezó a cabrearme, pero es que hoy en día la gente regala te quieros sin ton ni son y creo que es algo mucho más que eso. A mí personalmente es algo que no me es fácil de decir, la verdad es que al año digo bastante poco esa frase, quizá demasiado poco, pero hay quien los dice como aquel que saluda a un conocido por la calle. Se conocen de dos días y ya se dicen te quiero. Creo que se ha perdido la verdadera valoración de esa frase y que ya pocas veces se dice sintiendola de verdad. Tendremos que inventar otra frase que signifique lo mismo, hasta que 'nos la vuelva a comercializar'. Pero bueno, que importa, si ya nadie habla de las cosas que importan, ahora suerte si disponemos de 5 minutos para escribir en nuestro blog nuestro día a día...

sábado, 18 de octubre de 2008

Si la moda lo dice...

Hoy a los niños y a las niñas ya no se los puede llamar niños o niñas. Hoy los niños y niñas son punkis. Sí señor. Se puso de moda y ahora se pasean con sus pantalones de cuadros rojos, con sus camisetas de los Ramones, con sus muñequeras de pinchos en nombre de la Anarkia y escuchando grupos muy punkis. Y se ponen zapatillas de cuadros y calaveras (a veces hasta fucsia) y a mí cualquier día me dan ganas de ponerme una mini-falda vaquera una camiseta rosa y un jersey de alguna marca de esas carísimas que lo único es el simbolito de mierda. Porque 'los viejos rockeros nunca mueren', claro y ahora hasta fuman porros, porque hay que ser un punki al 100%, y una de las mejores cosas que saben hacer los punkis es fumar muchos porros verdad? Ignorancia. Y para gustos de todos, ahora sus señorías tienen palestinos de toooodos los colores. Si esque eso ya sigue siendo una prenda punki, porque a este ritmo me da que cualquier día un palestino se convierte en la bandera nacional. Joder. ¿La gente es que no tiene personalidad? Es que no me salen ni las palabras para expresar tal grado de asco que siento cuando los veo por la calle. Tampoco se puede hacer nada, ya, pero a mí más bien me parece una forma de reirse de nuestros ideales, ya que hoy en día, cualquiera es punki. Pero luego nos tocan las pelotas, o llega el día de la hispanidad, y sale ese facha interior que todos llevan dentro. Luego un inmigrante les dice algo por la calle y todos son unos putos sudakas de mierda. Y así sucesivamente. Estos niños y niñas, porque no se les puede llamar de otra manera, no son más que una plaga. Perdonarme si he ofendido a alguien pero y si llega la moda nazi, ¿qué hareis?.

jueves, 16 de octubre de 2008

A su lado izquierdo

Con un poco de polvo en los ojos y más de una espina en el corazón saboreaba su dulce néctar para, aunque estaba sola, hablar con él que (en su cabeza, y sólo en su cabeza) estaba ahí, con ella, a su izquierda. Porque siempre le prefirió a su izquierda. Y nunca a su derecha. Aunque se debatía en pensar que si él estaba a su izquierda era porque ella estaba a su derecha. Quizá en eso consistía todo. Quizá por eso se había marchado tantas veces. Porque nunca le gustaron las derechas (a ella). Pero a él? Que sabía de él? Y todo volvía a ser verde, genial. Con una sonrisa radiante en la cara y con su mirada inocente cada vez que él le acariciaba el pelo. La besaba en el cuello y le decía que la quería al oído izquierdo. Porque desde allí todo suena mejor. O eso le parecía a ella. Y su olor inconfundible que a ella le encantaba, que la volvía loca.
Y ahora quien la ve, sólo ve a una loca de mirada triste siguiendo la dirección del humo de su porro, llorando a su frente con testarudez y apestando a marihuana. Ya no hay izquierdas ni derechas. Ahora tiene libertad. Aunque ella nunca lo sabrá.

lunes, 13 de octubre de 2008

Que sea lo que tenga que ser

Si tuviera una visión exacta de lo que va a pasar ahora todo sería mucho más fácil. Si pudiera saber lo que piensas sabría exactamente lo que hacer. Porque ya son tantos días sin saber el uno del otro que no se si querrás coger el móvil cuando veas mi nombre en tu pantalla. Pero lo mismo puedes pensar tú. Porque tu me ignoras igual que yo a ti. Y eso que yo me paso día y noche pensando en ti (aunque te de lo mismo). Y nosé que determinación tomar. Si dejarme aconsejar por la cabeza, que suele precedir mejor lo que no debo hacer, o mandarla a la mierda y dejarme llevar por el corazón, que aunque las cosas salgan mal siempre me quedará el 'yo lo intenté'. Es igual, no puedo estar sin ti, aunque te odio... si, te odio. Pero es igual. Ya estoy marcando y que sea lo que tenga que ser.

viernes, 3 de octubre de 2008

Elecciones

Para sonreir son malos tiempos… ya lo dijeron en una de esas canciones que hacen entristecer hasta el último rincón de tu cuerpo. Y ¿sonreir o llorar? ¿Es una elección propia o estamos determinados por las circunstancias? Es fácil elegirlo, ¿quien quiere llorar cuando se puede sonreir sin parar? Eso es lo fácil, lo difícil es sonreir cuando no puedes dejar de llorar. Ahí está lo heroico. Pero no, yo elegí sonreir y punto. Fácil o difícil, que más da. Sólo lo sabes tú, sólo queda dentro de ti la elección de lo complicado o lo sencillo. Nadie se pregunta como estás por dentro si te ven sonreír. Ahí está la diferencia. No saben si estás roto o completo por dentro, tampoco es una forma de engañar a los demás demostrando algo que no puedes. Es una forma de superación. Y quien diga que no puede, que no le sale, que no es capaz de ello, miente. ¿Definirme? No me defino. Definirse es ponerse límites y yo no me los pongo. Soy como soy, soy lo que elijo o lo que tengo y no hay más. No se pueden buscar razones, así que no lo hago. Y ¿quien quiere definirme cuando digo que me meto por el culo la constitución? Elecciones. Y aún así seguimos definidos toda la raza humana por un límite, la muerte. Pero ¿vida o muerte? Distintas cara de la misma moneda. Es como el día y la noche, no existe el uno sin el otro (era como tu y yo…) La muerte sin la vida no es muerte, como la vida sin la muerte no es vida. ¿Y realmente vale algo? Nos pasamos la vida estudiando, trabajando, teniendo amores, amigos, formando una familia, comprando una casa, un coche, para nada. Porque llegará un punto en que no habrá nada. Y de ahí las religiones y todas esas patochadas. Creer que seguirá habiendo algo. ¿Para qué necesita la gente eso? ¿Para sobrellevar un poco mejor su existencia y pensar que después del final volverá a haber un principio mejor? Utopías. Eso SI que son utopías. Luego dicen de la Anarquía como una utopía… tonterías. Cierto es cuando pensamos que cuando se acaba un camino es el comienzo de otro. Retóricamente. Pero en nuestra vida. Que llegará a nada. Así que pensar que después seguirá habiendo algo no es nada. Llegaremos a nada y nunca sabremos nada. Y ¿qué es la nada? Pues eso, nada. Pero si la nada es nada… ya es algo ¿no? O no, tal vez no… o tal vez sí… Pero que más da. Pero bueno, yo ya no pienso, por eso mismo, por que llego a nada. Otra elección más de una vida que está limitada.
Asi que perdonarme si a alguien le ha dado por leerse esto… hoy tengo un día de esos tontos.

jueves, 2 de octubre de 2008

Una pena en observación

Nadie me ha dicho nunca que la pena se viviese como miedo. Yo no es que esté asustado, pero la sensación es la misma que cuando lo estoy. El mismo mariposeo en el estómago, la misma inquietud, los bostezos. Aguanto y trago saliva.


Charles Staples Lewis

martes, 30 de septiembre de 2008

Ellas

Las Trece Rosas es el nombre colectivo que se les dio a un grupo de trece muchachas, siete de ellas menores de edad (entonces establecida en 21 años), fusiladas por la represión franquista en Madrid, el 5 de agosto de 1939, poco después de finalizar la Guerra Civil Española.


Carmen Barrero Aguero (20 años, modista). Trabajaba desde los 12 años, tras la muerte de su padre, para ayudar a mantener a su familia, que contaba con 8 hermanos más, 4 menores que ella. Militante del PCE, tras la guerra, fue la responsable femenina del partido en Madrid. Fue detenida el 16 de mayo de 1939.


Martina Barroso García (24 años, modista). Al acabar la guerra empezó a participar en la organización de las JSU de Chamartín. Iba a la Ciudad Universitaria a buscar armas y municiones (lo que estaba prohibido). Se conservan algunas de las cartas originales que escribió a su novio y a su familia desde la prisión.


Blanca Brisac Vázquez (29 años, pianista). La mayor de las trece. Tenía un hijo. No tenía ninguna militancia política. Era católica y votante de las derechas. Fue detenida por relacionarse con un músico perteneciente al Partido Comunista. Escribió una carta a su hijo la madrugada del 5 de agosto de 1939, que le fue entregada por su familia (todos de derechas) 16 años después. La carta aun se conserva.


Pilar Bueno Ibáñez (27 años, modista). Al iniciarse la guerra se afilió al PCE y trabajó como voluntaria en las casas-cuna (donde se recogía a huérfanos y a hijos de milicianos que iban al frente). Fue nombrada secretaria de organización de Radio Norte. Al acabar la guerra se encargó de la reorganización del PCE en ocho sectores de Madrid. Fue detenida el 16 de mayo de 1939.


Julia Conesa Conesa (19 años, modista). Nacida en Oviedo. Vivía en Madrid con su madre y sus dos hermanas. Una de ellas murió de pena (por la muerte de su novio en las guerrillas) estando ella detenida. Se afilió a las JSU por las instalaciones deportivas que presentaban a finales de 1937 donde se ocupó de la monitorización de estas. Pronto se empleó como cobradora de tranvías, ya que su familia necesitaba dinero, y dejó el contacto con las JSU. Fue detenida en mayo de 1939 siendo denunciada por un compañero de su "novio". La detuvieron cosiendo en su casa.


Adelina García Casillas (19 años). Militante de las JSU. Hija de un guardia civil viudo. Le mandaron una carta a su casa afirmando que sólo querían hacerle un interrogatorio rutinario. Se presentó de manera voluntaria, pero no regresó a su casa. Ingresó en prisión el 18 de mayo de 1939.


Elena Gil Olaya (20 años). Ingresó en las JSU en 1937. Al acabar la guerra comenzó a trabajar en el grupo de Chamartín.


Virtudes González García (18 años, modista). Amiga de María del Carmen Cuesta (15 años, perteneciente a las JSU y superviviente de la prisión de Ventas). En 1936 se afilió a las JSU, donde conoció a Vicente Ollero, que terminó siendo su novio. Fue detenida el 16 de mayo de 1939 denunciada por un compañero suyo bajo tortura.


Ana López Gallego (21 años, modista). Militante de las JSU. Fue secretaria de Radio Chamartín durante la Guerra. Su novio, que también era comunista, le propuso irse a Francia, pero ella decidió quedarse con sus tres hermanos menores en Madrid. Fue detenida el 16 de mayo, pero no fue llevada a la cárcel de Ventas hasta el 6 de junio. Se cuenta que no murió en la primera descarga y que preguntó "¿Es que a mi no me matan?".


Joaquina López Laffite (23 años). En septiembre de 1936 se afilió a las JSU. Se le encomendó la secretaría femenina del Comité Provincial clandestino. Fue denunciada por Severino Rodríguez (número dos en las Juventudes Socialistas). La detuvieron el 18 de abril de 1939 en su casa, junto a sus hermanos. La llevaron a un chalet. La acusaron de ser comunista, pero ignoraban el cargo que ostentaba. Joaquina reconoció su militancia durante la guerra, pero no la actual. No fue conducida a Ventas hasta el 3 de junio, a pesar de ser de las primeras detenidas.


Dionisia Manzanero Salas (20 años, modista). Se afilió al Partido Comunista en abril de 1938 después de que un obús matara a su hermana y a unos chicos que jugaban en un descampado. Al acabar la guerra fue el enlace entre los dirigentes comunistas en Madrid. Fue detenida el 16 de mayo de 1939.


Victoria Muñoz García (18 años). Se afilió con 15 años a las JSU. Pertenecía al grupo de Chamartín. Era la hermana de Gregorio Muñoz, responsable militar del grupo del Sector de Chamartin de la Rosa. Llegó a Ventas el 6 de junio de 1939.


Luisa Rodriguez de la Fuente (18 años, sastra). Entró en las JSU en 1937 sin ocupar ningún cargo. Le propusieron crear un grupo, pero no había convencido aun a nadie más que a su primo cuando la detuvieron. Reconoció su militancia durante la guerra, pero no la actual. En abril la trasladaron a Ventas, siendo la primera de las Trece Rosas en entrar en la prisión.



A la memoria de ellas, y de todos los muertos de la Guerra Civil.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Ya lo dijo un sabio...

Del amor al odio sólo hay un paso...


Y del odio al amor? Hay otro paso, o es uno hacia atrás?

Nunca me gustó ir hacia atrás...

domingo, 21 de septiembre de 2008

Y luego?

Aunque muchas veces duela, lo piensas y no es más que una simple palabra. Pero es que no deja de ser tan triste y a la vez patética. Porque cuando se dice es cuando ya se ha perdido la esperanza, la ilusión... Es cuando ya no queda nada, aunque deje a otros corazones rotos y sin aliento, no se piensa en las consecuencias, no son más que cinco letras unidas flotando en el aire alrededor de lágrimas, sollozos, ahogos, tristeza o libertad. Creo que jamás he entendido la facilidad que tienen muchas personas para decirlo, para olvidarlo todo, para dejarlo todo de lado de repente. Es algo que no entiendo, y lo que no entiendo me cabrea. Me cabrea muchísimo. Porque de repente brota de unos labios y te quedas mirando al vacío recapacitando, pensando en que pudo ir mal, o porque han tenido que ser así las cosas. A veces son obligados, por la distancia o por muchas historias más, pero esos que se dicen porque así lo creen... Esos son los que me cabrean. Así que ahí te ves, recogiendo los pedazos que quedan de tu maltrecho corazón y dandote la vuelta y empezando a caminar. Adiós. Y luego? Y luego... nada.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Quiza

'Quizá nuestro verdadero destino es estar siempre en camino, mirando hacia atrás con tristeza y hacia delante con impaciencia, siempre anhelando descando y siempre sin reposo; pues siempre es un camino sagrado aquel cuya meta se desconoce y que, sin embargo, se sigue con perseverancia, tal como ahora nosotros caminamos esta noche la oscuridad y el peligro, sin saber lo que nos espera.'

Stefan Zweig

sábado, 13 de septiembre de 2008

Mirando al cielo

Era una de esas cenas en las que se reúne toda la familia y entre falsas risas y sonrisas e hipócritas abrazos se ponen al corriente de lo normales que resultan sus vidas. Se ponen al corriente para tener algo que contarse, porque a parte de la sangre no hay nada que los una. Es irónico el no poder evitar sentirte más cercano y más familiar a amigos o personas de tu vida que a los que son de tu familia. Pero bueno, así es. De pequeña recuerdo que más de una vez tenía que aguantar las ganas de llorar de ver en lo que se habían convertido los unos para los otros. Primos que habían sido como hermanos (o eso habías creído tú), y que ahora eran más bien extraños a los que soportabas por educación. La relación de tus abuelos con tus padres, que daba un aire hipótetico de recelo y resignación. Hermanos de 'quita y pon'. Y me cabreaba. Pero no el hecho de que las relaciones se deformen, si no que mi idealización de familia había sido otra toda mi vida. Y me preguntaba si dentro de unos años yo sería así. No lo quería, por supuesto, pero supongo que como ninguno de ellos a la temprana edad y viera aquel panorama de falsedad lo querría. Así que me terminé el postre y me despedí cortesmente de todos, pero más efusivamente de aquel hombre de pelo blanco y ojos idénticos a los míos al que aún (aunque ya no pueda verme, ni escucharme) llamo abuelo, y de aquella niña (que ya no es tan niña, aunque no la puedo mirar con otros ojos) de pelo rubio y una sonrisa que embaucaria a cualquiera. Paseé unas cuantas manzanas, no sé exactamente cuantas, hasta que los 'nosecuantos' centímetros de mis tacones me pidieron un respiro. Me senté en un banco, a la luz de una farola y me encencí un cigarrillo. Estaba pensando en todo esto y de repente le oí.
-¿Tienes fuego?
Me quedé mirándole fijamente a los ojos hasta que él se decidió a sonreir. Yo no le devolví la sonrisa, como creo que él se podía esperar y le tendí el mechero. Se sentó a mi lado y estuvimos hablando durante horas. Se me había olvidado lo rápido que se me pasaban con él los segundos, los minutos, las horas... hasta los días.
-Hoy hace una noche una preciosa.
Como si no me hubiera fijado. Siempre decías eso, aunque hiciera una noche horrible, pero yo ya me había acostumbrado a que cuando se nos acababan los temas de conversación dijeras algo así. En el fondo me encantaba que lo dijeras. Hasta la noche más fría me resultaba caliente (antes) si era contigo.
-Ven conmigo.
-¿A dón..
-No está lejos, sólo te quiero enseñar una cosa.
Decidí no hacer más preguntas y le seguí. No caminamos más de diez minutos y llegamos a una especie de parquecito por un camino empedrado. Un sendero se desviaba hacia la derecha donde había unos columpios rodeados por unos rosales y unas vallas de un color verde similar al de las hojas de los rosales. A la izquierda unas colinas inmensas (no lo eran, pero en ese momento lo parecían) de hierba en las que no había más de dos o tres árboles. Nos dirijimos hacia allí y nos sentamos en la hierba. Te pusiste a mirar el cielo y me dijiste que las observara. Era realmente bello. Cientos de estrellas.
-Fíjate en esa. ¿Te gusta?
Era pequeña pero brillaba con fuerza. Con una gran fuerza. Pero algo se me vaciaba cuando la miraba. Me quedé mirándola un par de minutos hasta que respondí:
-Tal vez sí, tal vez no... Demasiado triste para ser bonita, y demasiado bonita para ser triste.

miércoles, 10 de septiembre de 2008

Y ahora qué, idiota?

No sé realmente que escribir hoy, ni siquiera sé si quiero hacerlo. Tenía pensado poner alguna frase de algún gran filósofo que describiera lo que siento ahora mismo, pero después de poner una y luego otra y borrarlas, me he dado por vencida. Ahora es uno de esos momentos en los que pienso que no me conozco ni la mitad de lo que yo pensaba. Creía que quería escribir algo y ahora no me salen las palabras. No soy tan 'pasota' como yo pensaba o como yo quería, porque igual es eso, igual no es que yo fuera así por las circunstancias o los hechos, si no que fuera así porque lo he querido yo de esa manera. Y me reía de ti cuando me decías que me cerraba o que a veces te daba la impresión de que era de hielo y a lo mejor es que todo ese juego me divertía. Me divertía y ahora me cansa todo. Porque de repente un día llegas tú a revolucionar mi cabeza y a derretir ese hielo. Y te odiaba por quererme y te quería por odiarme. Si es que no soy fácil de comprender. No me comprendo ni yo misma. Y ahora te vas, y me vuelvo a quedar pensando, en si no hubiera sido mejor haberme quedado cerrada a ti y a tus besos o no. En si volver a llamarte o no. En si querrás hablar conmigo o no. En si callarme y volver a convertirme en alguien totalmente ajeno y pasivo al amor, o volver a sufrir. Y ya sé que dije que no volvería a escribir en un tiempo de amor, pero ya veis, no me conozco lo suficientemente bien. Soy idiota

lunes, 8 de septiembre de 2008

El 'Deseo'

'Parecía un chiquillo y estaba realmente atractivo, y era mucho más apasionado de lo que ella había imaginado. Volvió a besarla y ella se dio cuenta de que le deseaba, y le abrió la camisa mientras él le desabrochaba el sujetador, le acariciaba los pechos y se inclinada para besarle los pezones. Ella quería pedirle que se detuviera, pero no podía. Y cuando al final logró apartarse de él los dos estaban a medio vestir y jadeando de deseo. Ella parecía asustada.
- No quiero hacer nada que más tarde podamos lamentar.
- Jamás lamentaría algo que pudiera hacer contigo- susurró él.
Sus manos eran maravillosas. Una parte de ella quería que se marchara, otra no. Deseaba acostarse con él y por una vez no estar sola. Era Fin de Año y no quería pensar en nada salvo en el presente.
Ella, con la blusa y las medias puestas. Él, con la camisa y los calzoncillos, y cuando se abrazaron ella lo notó de forma muy diferente. Estaba apunto de dormirse cuando de repente lo notó. Él se hallaba tumbado a su lado como al principio, pero la camisa y los calzoncillos habían desaparecido y le estaba bajando lentamente las braguitas. Ya le había quitado las medias y ella no estaba muy segura de querer resistirse. La besó, la tocó, la acarició y la condujo lentamente al frenesí. Ella no le habría detenido en ese momento por nada del mundo. Él le tocaba el cuerpo como si fuera un arpa y ella se arqueaba hacia atrás, deseando sentirle dentro. Finalmente, le dió lo que queria. Y le hizo disfrutar una y otra vez hasta volverla loca, y al final ella tuvo que suplicarle que parara porque no podía soportarlo más. Luego entraron en la ducha y volvió a hacerle el amor.'






El largo camino a casa, de Danielle Steel.

viernes, 5 de septiembre de 2008

Condritis

Desde hace un tiempo que me he notado unos pequeños bultos en el pecho, y ya cuando comenzaron a doler un poco, me decidí a ir al médico, ya que es una cosa que prefiero retrasarla lo más posible. Odio los médicos. Después de tenerme una semana haciendome pruebas y mandándome de un sitio a otro esto es lo que me dicen que tengo:

Condritis

La condritis es la inflamación dolorosa del cartílago. Un tipo de tejido localizado en determinadas zonas del hueso que va a crecer (sus extremos). Otras zonas son la inserción de las costillas en el esternón, las orejas o la nariz. Se trata con antiinflamatorios y suele doler durante semanas.

Bien bueno, a mí me ha salido en las costillas y resulta que no me pueden hacer nada. Ni saben de que me ha salido ni porqué. Me han dicho que puede ser hereditario, pero vamos, que no tienen ni idea. Esos bultos se me quedan ahí conmigo y como mucho me dan tratamiento para el dolor. Por lo menos no es malo, pero vayas cosas que pasan.

martes, 2 de septiembre de 2008

Puedo escribir..

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: «La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.


Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.


La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.


Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.


Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.


Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.


La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.


Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.


Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.


Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.


Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.


Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.


Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,


Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

lunes, 1 de septiembre de 2008

El roce de tu cuerpo

Cuando un final se convierte en un principio, y un principio en un infierno...


Te pilla la tarde en tu cuarto otra vez,
no suena el teléfono y tú sabes porqué;
cervezas vacías en tu habitación,
el cenicero lleno humea en un rincón.
Seguro que sola está ella también
tirada en la cama sin saber qué hacer.
No sé cómo comenzó la discusión
ni a quién le toca ahora pedir perdón.
Y creo que muero
si no siento el roce de tu cuerpo junto a mí.
Recuerdo tus labios
y esos ojos que al mirar casi hacen daño.
Mientras la radio aburre con una canción
miro aquella foto y me siento peor,
y yo ya no sé lo que ha podido pasar,
lo que estaba bien, ahora está fatal.
Seguro que sola está ella también,
tirada en la cama sin saber qué hacer.
No sé cómo comenzó la discusión
ni a quién le toca ahora pedir perdón.
Y creo que muero
si no siento el roce de tu cuerpo junto a mí.
Recuerdo tus labios
y esos ojos que al mirar casi hacen daño.





Podría estar escuchando esta canción las 24 horas del día..

sábado, 30 de agosto de 2008

Multiorgasmos


Durante siglos, las mujeres tuvimos prohibido tener orgasmos, ya que se consideraba de mujeres indecentes. Luego llegó la revolución sexual y todas deseamos tenerlos. Ahora parece que no basta con uno, incluso a veces ni con dos. Para algunos, los multiorgasmos, es tener más de un orgasmo en una misma sesión, después de un descanso. Para otros significa sentir varias sensaciones orgásmicas seguidas, es decir, permanecer subidos en la cresta del primer orgasmo hasta tener dos o tres seguidos. Pero lo peor del multiorgasmo femenino es que ha sustituido al orgasmo simultáneo y muchos hombres se imponen como obligación conseguir que su pareja lo experimente, aunque ella no esté por la labor o no sea una multiorgásmica. Porque lo primero que hay que desmitificar es que el multiorgasmo no es voluntario y sucede sin previo aviso. El secreto para lograr un orgasmo múltiple es no dejar que llegue la fase de resolución, sino volver a la fase de meseta, (que es cuando la excitación sube de nivel y comienza la lubricación vaginal, que se debe a las glándulas de Bartholin, las cuales segregan un liquido que humedece la vagina y la prepara para la penetración) en la que la excitación sigue en su punto y desde la cual vuelves fácilmente a pasar al orgasmo. ¿Se nace multiorgásmico, o realmente podemos alcanzar por nuestra cuenta este 'fenómeno'?
PD: El texto no es mío.

jueves, 28 de agosto de 2008

Te maté porque eras mía

Hoy ha sido un día como otro cualquiera. Pero con la diferencia de que no estabas tú. Me he levantado temprano, como siempre, y he bajado a la cocina a desayunar, pero no estabas tú con tus manos temblorosas preparándome el desayuno, dándome un beso en la mejilla y diciendo buenos días cariño. No estabas para poderte mirar una vez más con todo el desprecio con el que soy capaz, no estabas para chillarte y pegarte una buena hostia porque el café no estaba como a mí me gusta. Así que ni he desayunado y me he ido a trabajar. El día no se me ha hecho muy largo, pero al volver a casa ha sido lo mismo que por la mañana. No estaba mi comida lista sobre la mesa y no estaban tus putas piernas que tengo que abrir a la fuerza sobre mi cama. Ya son las 11 de la noche y no quiero irme a dormir solo. Tú no lo entiendes. Te maté porque te amaba.

lunes, 25 de agosto de 2008

¿Mártires o asesinos?



Ferdinando Nicola Sacco y Bartolomeo Vanzetti


Tanto el uno como el otro compartían las ideas anarquistas. Al calor de esos principios había surgido entre ellos una gran amistad. Pero aunque habían marchado juntos a México y participaban en actividades políticas radicales, siempre Sacco fue un anarquista más activo y constante que Vanzetti. Este último estaba más inclinado a los temas sociológicos y las cuestiones espirituales.
Cuando la policía les cayó encima, los 2 pensaron que eran detenidos por ser anarquistas y mintieron a las autoridades sobre la procedencia de sus armas y municiones, sus relaciones personales y las actividades que realizaban esa noche. Y volvieron a mentir al día siguiente, cuando los interrogó el fiscal de distrito, Frederick G. Katzmann. Tanto este último como el jefe de la policía, Stewart, pensaron que los hombres estaban tratando por todos los medios de ocultar algo. Pero, ¿cuál era el secreto que guardaban? Pese al hermetismo de los arrestados, el fiscal creyó que existían suficientes evidencias para acusarlos de cómplices en los asaltos de Bridgewater y South Braintree.
Durante el procedimiento policíaco y judicial de encausamiento, las autoridades cometieron varias arbitrariedades y violaciones de los derechos de los detenidos. Las principales fueron: no se les informó sobre las causas de su detención; las armas y proyectiles no fueron manejados de acuerdo con los requerimientos que rigen para las evidencias balísticas. Y peor todavía: con el tiempo se supo que, al parecer, uno de los proyectiles claves fue cambiado por la policía o la fiscalía, de forma intencional o involuntaria. Para su identificación, los acusados fueron presentados ante los testigos de forma aislada, no mezclados con otras personas, como es lo usual en este procedimiento. Y también se ha dicho una y mil veces que los testigos fueron sugestionados para que identificaran como únicos culpables a Sacco y Vanzetti. Aún hoy estas anomalías judiciales son los principales argumentos de quienes continúan defendiendo la inocencia de los 2 inmigrantes italianos. [...] Sacco y Vanzetti no fueron acusados de las actividades terroristas que pudieran haber cometido por sus ideales, sino por delitos comunes. Y en este sentido hay pruebas irrefutables de violaciones realizadas durante el juicio.
¿Fueron criminales o mártires? ¿Víctimas de circunstancias desafortunadas o de prejuicios sociales?




¿Llegamos a ser tan patéticos de juzgar de escoria sólo por los ideales? Que el mundo empiece a cambiar por favor... Libre es cada uno de su opinión, para mí, inocentes y LOS DOS.
PD: y es que me niego a volver a escribir en un tiempo de amor o desamor, y mucho menos de ti.

domingo, 24 de agosto de 2008

Lejos de mi

Querida amiga:

Llevo bastante tiempo dándole vueltas sobre como decirte esto, porque no eres demasiado fácil de entablar una conversación. Poco antes de conocerte me dijeron que siempre estabas sola, que no sabías apreciar ni un momento bello de la vida y que tu mirada en ocasiones conseguía perforar hasta el más oscuro de los corazones. Me dijeron que lo mejor era no conocerte, que eras tan egocéntrica que cada vez que te zambullías en la vida de un algún pobre desgraciado absorbías todo lo que quedaba de su alma. Que te encantaba humillar y reírte de cualquier ser vivo, que no conocías la palabra corazón ni la conocerías nunca. Que cada noche te ponías tu vestido de raso rojo y con una buena botella de tequila bajo el brazo amparabas a cualquiera que te abriera sus brazos para tú abrirte de piernas. En cierto modo, me dio igual todo aquello. Siempre he tenido fascinación por todo eso que la gente odia o que me dicen que ‘no es bueno que…’ así que empecé a conocerte. No entiendo porqué decían que siempre estabas sola, a mí todavía no me has abandonado nunca. Y creo que por eso es por lo que te estoy escribiendo. Porque me estoy empezando a cansar de tenerte metida a todas horas en mi casa, en mi cama, en mi coche, de que pasees conmigo por las calles… Me dan asco tus caricias y tu sonrisa taladrada a la fuerza. Así que lárgate. Lárgate de una puta vez y déjame tranquila. Te he acogido durante años y nunca me has oído quejarme. Estabamos bien las dos dentro de una burbuja creada a la fuerza. Pero me he cansado y no te soporto más. Vete por favor. Vete Soledad.

viernes, 22 de agosto de 2008

Y ya no queda nada

Se ha acabado. Y yo sé que ahora es cuando empieza, ahora cuando nos toca eso de olvidarnos, es cuando empieza todo. El no llamarte, el no buscar tus ojos, el no recorrer tu cuerpo ni las calles a tu lado. Sé bien como soy, y sé que tu eres todo lo contrario. No me jode por nosotros, ni por ti, ni por mi… Me jode la rapidez con la que me has olvidado, pero sobre todo, lo que más me jode, es no haberlo visto venir. Ahora recuerdo porque odiaba tanto el amor, y te aseguro cariño, que no me ha dolido. Esta vez no. No me duele ni la mitad de lo que te va a doler a ti.

martes, 19 de agosto de 2008

Cuanta tonteria

Y luego me preguntas porqué no supe quererte...

sábado, 26 de julio de 2008

Arde

Arde. Arde hasta el amanecer. Porque los corazones de hielo yo los rallo con los dientes y los fundo con la lengua en los delirios de los días en los que las nubes juegan a formar horizontes y a desdibujar océanos. Y me follo a Júpiter cada mañana para que Marte arda de ira y de celos y que ardan con él el resto de constelaciones, estrellas, bocas y lunares. Y ardo en el 36 arrasando almas de poetas gritando libertad para llegar a tu cama y que el infierno te parezca frío cuando tu cuerpo se acerca al mío. Y yo arderé y tú te convertirás en un Noviembre llegado a destiempo camuflado en los grados de una botella de ginebra… Arañando los pétalos de una sonrisa mal formada en los pliegues de tu cama cuando dices que necesitas algo más que fuego en tu vida. Y porque yo me fumo mis mañanas a caladas, desnuda en la terraza de un octavo cuando tú desayunas de corbata un café en un tercero. Y arde como el suicidio de las miradas que no se cruzan por miedo a prender algo que creo que dicen que se llama pasión detrás de un cuadro de Goya. Y ardo porque me tuve que enamorar de las aves que se marchan a otros sitios cuando existe algún contratiempo y porque aprendí que ni soltando hechizos las estrellas serían más bellas de lo que es mi boca junto a la tuya. Ardo porque brillo y brillo porque cada día esnifo los rayos del sol cuando te das vuelta y consigo maldecir todos los días que he pasado junto a ti. Ardo y mi habitación se adivina en tus pupilas como el olor a gasolina seguido de una cerilla encendida cayendo al suelo. Porque en las noches amargas donde se mezcla el tequila con las ganas de morir he visto hadas bailando al son del rock and roll entonando adioses de esos que yo ya no digo cuando me marcho sin hacer demasiado ruido para que mis pies no supliquen regresar. Y ardo aunque llueva, en la espesura de tu garganta lamiendo los bocados que ya no nos damos ni nos daremos porque el orgullo pesa más que dos cuerpos desnudos bajo unas mantas. Es como cuando digo frases que no tienen mucho sentido, como cuando quien jugando con fuego, se quema… Arde.

viernes, 25 de julio de 2008

Lo bueno de lo malo es que no es lo peor

No busco razones porque sé que no las voy a encontrar. Sé que se ha pasado tantas veces por mi cabeza la palabra fin que he perdido la cuenta, y al día siguiente me daba cuenta de que sólo eran mis propias paranoyas y que el fin estaba bastante lejos de convertirse en eso, en un final. No sé exactamente si esta vez seguirán siendo mis paranoyas o no, porque ahora si que no lo parecen. Pero ¿sabes?, no me importa. Demasiados juegos y demasiadas tonterías para seguir aguantando. Si ni yo soy tuya ni tu eres mio no voy a ser yo la que se quede esperando una llamada, una sonrisa o un beso. No me voy de tu lado pero no voy a estar agarrada de tu mano, el que busca encuentra y lo bueno de lo malo es que no es lo peor.

lunes, 14 de julio de 2008

Birthday

No me gustan estas cosas, pero gracias a todos esos que se han acordado aunque haya sido por un segundo de que esta loca vino al mundo hace 25 años.

jueves, 10 de julio de 2008

La casa de la crueldad.

Has pasado 9 largos meses encerrada, sin una bocanada de aire fresco, alimentandote de lo que te obligaban y cada día que pasaba tus ganas de escapar aumentaban. Ya no aguantabas más, tus pulmones empezaban a aprisionarse y tu cuerpo necesitaba estirarse. Pero llega el día en el que parece que escuchan tus plegarias y te liberan. Aunque te liberan de una cárcel para tenerte prisionera en un castillo. Pero tardarás bastante tiempo en darte cuenta. No tienes que hacer nada, no te lo puedes creer. Nadie te exige nada, es más, ellos lo hacen todo por ti. Si necesitas algo, en cinco minutos lo tendrás. Y sonries. Sonries porque eres feliz. Muy feliz. Es lo menos que podrían ofrecerte, piensas, después de todo ese jodido tiempo en el que todo parecía un infierno. Pero después de años, bastantes años, es como si un día abrieras los ojos. Como si todo lo que has vivido no fuera más que una pésima mentira y te cabreas. Te cabreas muchisimo. Porque ese castillo no es lo que tu pensabas. No es tan maravilloso como cuando llegaste. Decides pasear un día por él y hay gente muy rara. Gente que te pide dinero, gente que lleva una ropa muy fea y sucia y que huelen muy mal. Te vas a tu cuarto a darte un baño y a hartarte de cenar para dormir a gusto en tu bonita cama y piensas que mañana será otro día. Cuando te levantas decides pasear por otro pasillo, quieres encontrar algo que satisfaga la horrible sensación de ayer. Empiezas a caminar y ves chicas, muchas chicas. También hay algún chico, pero ellas van casi todas iguales, ellos no. Hay algunos trajeados, muy elegantes piensas. Otros no, otros son gordos y feos y van borrachos. Pero te llama la atención uno, por los ropajes que lleva parece completamente pobre. Aunque lleva una bolsa. Una bolsa de plástico en la que te atreves a adivinar que será comida. ¿Para que querrá traerse aquí comida? No lo comprendes muy bien. Ellas sonríen, pero sus miradas están apagadas, parecen vacías. Uno de los hombres trajeados está junto a una chica, pero ella parece que está incómoda. Ella dice algo de dinero, él le está metiendo la mano debajo de la falda y con la otra estrujando uno de sus pechos. Ella se resiste y grita. El hombre pobre de la bolsa comienza a correr hacia allí. Le da un empujón y consigue liberar a la chica de él. Le da la bolsa y la pelea comienza. Ella le ruega que se vaya. Le dice ‘papá, vete por favor… papá’. ¿Papá? Claro, su padre le trae la comida al trabajo, es la mejor solución que se te ocurre. Pero ¿porque no se va ella a casa con su padre?. No lo tienes muy claro. En la ventana más alta ves a un tipo gordo que lleva muchas cadenas de oro y tiene un poco cara de malo. En cinco segundos el papá de esa chica ha muerto por un disparo y el hombre con cara de malo ya no está en la ventana. Está abajo y le da una hostia a la chica y se la lleva de los pelos hacia dentro, ignorando sus gritos y lloros. También le pide disculpas al hombre trajeado y le dice a dos hombres fuertes y de negro que hay a su lado que hagan no se qué con el cuerpo del pobre padre de la chica. Decides que ya has visto demasiado en este pasillo y te vas a dar una vuelta y a pensar en todas las preguntas que se te acaban de ocurrir. Paseando y pensando en todas estas cosas que te han dejado un poco de malestar en el cuerpo acabas en otro pasillo más bonito. Es una playa y te sientas en la orilla. Pero esa paz va a durar poco. A lo lejos divisas una especie de barcas en las que viajan muchos hombres y mujeres. Y todos negros. Demasiados te parecen que van en cada barca, además no parecen demasiado estables. Cuando tu abuelo te llevaba al puerto había barcos mucho más bonitos y grandes. ¿Por qué no se habrán montado en uno de esos? Ves también a la policía. Y te sientes más segura. También está por ahí la cruz roja, pero un poco distanciada de la policía. En cuanto se aproximan los hombres y mujeres negros y negras a la orilla, saltan de la barca y empiezan a correr. ¿Por qué? La policía también corre. Pero hacia ellos. Ellos corren, pero de ellos. Hay una mujer embarazada con una tripa enorme, piensas que no aguantará mucho más corriendo. Y efectivamente. Un policía la coge y la lleva hacia una furgoneta sin muchos miramientos. Una chica de la cruz roja aparece y comienzan a discutir. Al final la mujer acaba en la furgoneta del policía y la chica de la cruz roja llama a alguien al móvil. Mientras tanto el resto sigue corriendo. Otros policías han cogido a más de esas personas que corrían, entre ellos dos niños pequeños y un anciano. Y les pegan. Les pegan a todo el que intente escabullirse un poco y tu ya no sientes tanto aprecio por esos de uniforme. Al final sólo dos han conseguido escapar y los ves irse a lo lejos. A los demás se los llevan en esas furgonetas. No los han tratado muy bien precisamente, para las malas caras que tenían. Parece que no se encontraban muy bien, además estaban muy delgados. Igual se habían mareado, piensas. La marea ha traído hasta tu lado una de esas barcas en las que viajaban esos hombres y mujeres negros y negras y te asomas un poco para mirar. El primer impacto es apartar la mirada de allí y salir corriendo. Hay gente… muerta. Poca, pero hay. Niños, mujeres, hombres. Muertos. Esqueléticos. Deformados. Han tenido que morir en el último tramo. Entonces vienen de muy lejos piensas. Entonces habrán muerto más por el camino y los habrán arrojado al mar. Y sientes asco. Pero te vuelves a tu dulce habitación. Y mañana decides no pasear por ningún pasillo de esos tan tristes y duros. No puedes dormir. No puedes dejar de pensar. Así que sales a dar una vuelta. Es de noche y hace frío. Y sin quererlo ya te has adentrado en otro pasillo. Ves una hoguera, no muy grande, pero te acercas. Hay gente alrededor de ella bebiendo alcohol. Sucios y andrajosos. Otros están buscando en la basura, y ves a uno de ellos que encuentra una naranja podrida, que es casi ya más verde que naranja, pero se la come. Y parece que tenía hambre, mucha hambre. Sientes lástima. Pero con la lástima no se arregla nada. Otros están tirados en el suelo, con jeringuillas clavadas en los brazos. No sabes que tendrán esas jeringuillas para que les dejen así, ni porque se pinchan si les dejan así. No sabes cual es el pasillo que da más pena de todos. Sigues caminando por otro pasillo, es una ciudad, muy pobre y está prácticamente en ruinas. La gente pasea como zombi, hay cuerpos en el suelo y casas derruidas. Una mujer está llorando al lado del cadáver de un niño. A lo mejor era su hijo. También hay unos pocos debajo de una lona que ya está bastante lejos de ser blanca. A la mayoría les falta alguna parte de su cuerpo y se están desangrando por las heridas. De repente se oye como una especie de zumbido a lo lejos. La gente empieza a correr y a chillar y tu miras al cielo. Son aviones. Muchos aviones. Pero empiezan a bombardear la ciudad sin ton ni son, arrasando casas, colegios y lo poco que queda ya de esa triste ciudad. No lo entiendes. Ellos no han hecho nada. Quieres gritar basta, quieres parar los aviones o detener las bombas. Pero no puedes. Y de repente ya estás fuera del pasillo. El corazón te late rápido y los ojos se te humedecen. Vaya mierda de castillo piensas. Decides que ya vale de esos pasillos y subes a la planta de arriba. Es mucho más bonita que la de abajo, las paredes son de oro y está llena de lujos, de manjares y de joyas. A un lado, el rey tirado en su sofá, mirando un papel con una sonrisa de oreja a oreja y a otro los gobernantes del lugar, comiendo y bebiendo entre sonrisas y falsos apretones de manos. Y al fondo hay gente. Gente normal, como tus padres, en frente del televisor y comiendo chuletón. Miras hacia abajo y te da asco. Te dan asco sus sonrisas, sus trajes y su hipocresía. Te ha costado cinco asquerosos minutos descubrir lo que había arriba, y llevas más de una semana descubriendo el mundo de abajo y sabes que aún te quedan infinitos pasillos por descubrir. Ahora piensas que los pasillos no eran tan pasillos, que eran más bien la realidad y que el castillo no eran tan castillo, que era más bien el mundo. Tienes 11 años y tus ojos ya transmiten odio. Bienvenida a la casa de la crueldad, pequeña. Bienvenida al mundo.

viernes, 4 de julio de 2008

Trece

Trece pasos para girar la esquina donde trece demonios revolotean jugando con mi suerte. Trece alegrías unidas a trece fracasos, lejos de lograr algo que tenga sentido. Trece veces tu boca recorrió mi cuerpo antes de la puesta de sol del 13 de Octubre de 1913. Trece locuras acaloradas antes de arriesgarse a decir adiós, aferradas a trece tristes y patéticas ilusiones. Trece paseos por trece sitios diferentes intentado encontrar en alguna mirada esos ojos verdes. Trece noches, o trece días, ya no lo recuerdo. Trece años, desde los 3 hasta los 16, en un colegio para después todo lo demás. Trece pisos a los que nunca subiré. Trece columnas o trece tus delirios juntados con los míos. Trece días aún para verte y trece lugares donde poder encontrarte. Trece te quieros dichos sin sentirlos, y trece te odios queriendo decir lo contrario. Trece navidades lejos, y trece hermanos. Son las 2 y 13 de la madrugada, y tras trece copas, trece cigarros, trece hasta nuncas o trece estrellas... yo me voy a la cama.

jueves, 3 de julio de 2008

Shhh

Si no vas a decir algo más bonito que el silencio, mejor no digas nada...



Hoy no hay palabras.

domingo, 29 de junio de 2008

Recuerdas?

La música comenzó a sonar y sus ojos contemplaron una calle empedrada con un bonito chalet a la derecha y una verja gris a la izquierda tras la que se escondían más de una veintena de preciosas rosas rojas. Lo reconoció. Reconoció ese camino, ese aroma, ese aire... y empezó a caminar. LLovía y sus pies estaban descalzos pero no importaba. LLegó a donde quería, ese lugar donde le había visto por última vez. Ese lugar en el que había pasado tantos ratos con sus amigas y con él. Se apoyó en la barandilla granate y sonrió. Ese paisaje que tanto le gustaba, por fin lo volvía a tener en frente. Los montes, los árboles, los campos de cultivo, la ciudad a la que se habían escapado tantas veces de pequeños a lo lejos y derrepente él a su lado...
- ¿Recuerdas? Hasta nunca fueron las últimas palabras que cruzaron nuestras bocas...
- Yo simplemente dije adiós - dijo ella.
- Sí, es cierto, tú siempre decías adiós. Pero aquella vez fue distinto, tus ojos sólo transmitían tristeza...
Le acarició suavemente el pelo mojado por la lluvia y ella se encendió un cigarro. Había dejado de llover.
- Mis ojos sólo transmiten tristeza desde entonces...








PD: Parte de la historia es real, y parte no...

sábado, 28 de junio de 2008

Sé que pueden mutilar niños, bombardear países, destruir pueblos, quemar estrellas, maltratar cielos, controlar televisiones, prohibir libertades, encerrar vidas, torturar corazones, extinguir razas, fulminar recuerdos, violar deseos, borrar pasados, proyectar presentes, originar futuros, encarcelar almas, oprimir cuerpos, atar sonrisas, amontonar sangre, enloquecer corduras, asesinar a lo natural, reconstruir lo inerte, descerrajar olvidos, matar recuerdos, olvidar muertes, recordar asesinos, revivir fascistas, acribillar anarquistas... Pero también sé que aún no han conseguido apagar la luminosa llama de una idea, la loca esperanza de una ideología o la increíble fuerza de un sueño...

viernes, 27 de junio de 2008

Somos cinco mil

Hijo de padres campesinos, la actividad vocalista de su madre le produjo el primer contacto con la música. Se convirtió en un referente internacional de la canción reivindicativa y de cantautor. Participó dirigiendo y cantando en un ciclo de programas de televisión contra la guerra y el fascismo. Fue detenido por las tropas de Pinochet, torturado durante horas, golpeándole las manos hasta rompérselas con la culata de un revólver y finalmente lo asesinaron un 16 de Septiembre.

Estando preso escribió su último poema:


Somos cinco mil
en esta pequeña parte de la ciudad.
Somos cinco mil
¿Cuántos seremos en total
en las ciudades y en todo el país?
Solo aquí
diez mil manos siembran
y hacen andar las fábricas.
¡Cuánta humanidad
con hambre, frío, pánico, dolor,
presión moral, terror y locura!




Y aquí una canción, que si no recuerdo mal y no me dejo a ninguno, cantan Marea, Fe de ratas, Reincidentes, Extremoduro, Desinencia y La Fuga.



Cierra las manos y es tarde para abrir
y hoy empezamos de nuevo a vivir
si quieren poner cadenas en tu vida
sabes que hay que romperla cada dia
si crees en la libertad hoy es el momento de empezar
A CANTAR
Si cada día que pasa cuando sale el sol
tus palabras dañan al opresor
si cada cruel instante cada cruel momento
están grabados en tu pensamiento
recuerdos de ayer perdidos en el cielo
y que nunca logras borrar el tiempo
si crees en la libertad hoy es el momento de empezar
A CANTAR
pasan los años y aun se escucha su voz
Víctor Jara
Víctor Jara no murió
Víctor Jara
Víctor Jara no murió
Si cada día que pasa cuando sale el sol
tus palabras dañan al opresor
si cada cruel instante cada cruel momento
están grabados en tu pensamiento
recuerdos de ayer perdidos en el cielo
y que nunca logras borrar el tiempo
si crees en la libertad hoy es el momento de empezar
A CANTAR
pasan los años y aun se escucha su voz
Víctor Jara
Víctor Jara no murió
Víctor Jara
Víctor Jara no murió

miércoles, 25 de junio de 2008

Y tú que no sabes ni quien eres, que confundes el presente con futuros inciertos donde ni siquiera una mirada merece la pena. Tú que necesitas el roce de un cuerpo distinto cada noche para sobrellevar el peso de una ausencia y el amargo sabor a tequila para conseguir mirarte en un espejo y no sentir asco. Tú que buscas en cada mirada unos ojos que no muestren indiferencia y conformismo, tú que por momentos olvidas de donde vienes y te conformas con aparentar lo que los demás esperan que seas. Tú que duermes abrazado a una ilusión y que no sabes nada de angustias, de desenfrenos, de distancia y de dolor... Tú que aguantas el paso de los días sentado frente a un televisor por las mañanas y frente a una barra por las noches. Tú que me miras y sonries esperando encontrar en mi lo que nunca te voy a poder dar. Tú que no entiendes que hay cosas que escapan del control de uno mismo te empeñas en controlar mi pensamiento. Tú que dices adiós y no te vas nunca y dices hola y es como si no estuvieras. Tu que miras a la nada buscando un todo donde no lo hay, donde no merece la pena buscarlo. Tú que esperas conseguir algo natural de lo inerte, no comprendes que mi corazón murió hace tiempo y que hay cosas que no están hechas ni para ti ni para tus besos. Tú que no entiendes que prefiero escaparme sola que contigo aunque te piense cada noche. Tú que no has hecho nada en tu vida por nadie esperas a que alguien lo haga todo por ti. Tú que ofreces el cielo y las estrellas y aún no te has despegado ni dos centimetros del suelo. Tú que esperas que las oportunidades te vengan solas, tú que no sabes nada de luchar, de correr tras un sueño o de llorar de felicidad... Tú... Tú que no sabes ni quien eres, me preguntas quien soy yo.

sábado, 21 de junio de 2008

Es mejor

Han sido tantos finales que terminé por aborrecer los principios. Todo empieza para acabarse y yo ya estoy harta. Prefiero vivir las cosas en su momento, en lo que me ofrece el presente y no ilusionarme con futuros hipócritas y extravagantes y dejarlo todo ahí. Es absurdo intentar volver a vivir un día o una fiesta que en su año te marcó, porque las cosas no se repiten, aunque sea en el mismo lugar o con la misma gente. Las cosas ocurren una vez y no hay más. Es absurdo volver a intentarlo con un amor porque ya no será tan maravilloso como lo era antes. Es absurdo querer volver a hacer las cosas que hacías antes con alguna amistad, porque no será igual. Es mejor dejar las cosas como están. Es mejor guardar un buen recuerdo que no volver a intentarlo y que sea un chasco. Prefiero recordar las cosas como las viví y no como realmente son.

miércoles, 18 de junio de 2008

Y qué es lo que ignoras tú?


'Todos somos muy ignorantes, lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas.'

lunes, 16 de junio de 2008

Recuerdos de una vida diferente

Bajo unos libros, empolvado en un rincón encontró un álbum de viejas fotos de tiempos perdidos en la memoria de los pocos que quedaban ya vivos. Por edad, por enfermedad, o por lo que fuera, el tiempo había transcurrido ya para todos, y a nadie le quedaba demasiado. Sus ojos azules aterciopelados, recorrían cada cara, cada calle, aunque ya era imposible acordarse de los nombres de todos o de a dónde conducían cada una de esas calles que en su niñez recorrió tantas veces. Su piel arrugada comenzó a dolerle, no por fuera, era un dolor por dentro, un dolor mucho peor que uno físico. Entonces recorrió con la mirada su salón, y vió las fotos de sus nietos, de sus hijos, de su marido... Había muerto hacía dos años y le había querido con todo su corazón. Pero no como a él... Se resignó a que nunca más podría ser y encontró la felicidad en otro hombre, pero eso era un secreto que se iría con ella. No le volvió a ver, 75 años después de la última vez, no recordaba su cara, no recordaba su voz, sólo sus ojos verdes y la sonrisa que la volvió loca un día. El corazón había dolido cada día de su vida, por su ausencia, por su recuerdo. Era la parte que la complementaba y tuvo que aprender a vivir sin él. Cerró el álbum y secó sus ojos. Volver al pasado es morir.

sábado, 14 de junio de 2008

Noches de pena

Cada vez que se muere un niño, cae un trozo de noche a la tierra y en el hueco que se queda en el cielo nace el fuego de una nueva estrella. Esta noche mira hacia el cielo, lo verás todo lleno de estrellas. Cada una por un niño muerto, cada muerte una noche de pena.

'Los de marras'

miércoles, 11 de junio de 2008

Dormías

Dormías, dormías… Y entre sueños quise encontrarme contigo para que me ayudaras a comprender algo de esta puta sociedad. Dormías y todos entraban y salían como si les importaras lo más mínimo. Dormías al mismo tiempo que yo moría. Dormías y yo sabía que no eran tan profundos tus sueños ni tan amargos tus despertares. Dormías al asombro, curiosidad o tristeza de todos y yo sabía que los notabas. Que notabas sus aires de prepotencia y sus vacías lágrimas cómo si ahora pretendieran cambiar el mundo. Agarré tu mano fuerte y comencé a contarte aquella historia que siempre soñaste que alguien escribiera para ti. Dormías y yo se que recordabas las noches lúgubres e infames de tiempos perdidos en la memoria de un pobre anciano. Dormías y yo te miraba, unidos por nuestros lazos y separados por nuestra triste realidad, imaginando la brisa de octubre en nuestra cara. Dormías y dormirás, como dormiremos todos…

lunes, 9 de junio de 2008

Le llaman Rey

Le llaman rey y no vivió ni 50 años. Consiguió hacerse un hueco en los corazones de más de medio mundo y crear algo que de no ser por él hoy posiblemente no existiría como no existirían tantos que han seguido (o que han intentado) seguir sus pasos. Le llaman rey y paso a la historia como tal, con sus depresiones y melancolías, con su hiperactividad y movimiento de caderas. Le llaman rey y será la única monarquía a la que me arrodillaría, le llaman rey, el rey del Rock.

sábado, 7 de junio de 2008

Solución? Castración!

Las 11:30 de la noche y por fin acabas de trabajar. Tienes ganas de llegar a casa y prefieres ir andando que tener que esperar a un taxi, aunque los tacones te están matando. Te enciendes un cigarro por el camino y miras el móvil haber si te ha llamado, pero lo tienes apagado así que tampoco te apetece encenderlo. Mañana le llamarás. Hace algo de frío y no hay un alma por la calle. Sacas las llaves y entras en el portal seguida un vecino. Tarde te das cuenta de que no es un vecino y ya la puerta se ha cerrado tras él. El ascensor no está ahí y prefieres subir por las escaleras antes de esperar con un extraño. Aceleras un poco el paso, ya te estás poniendo un poco nerviosa y piensas que no hay razón, pero antes de que puedas poner un pie en el escalón ya te ha agarrado y empotrado contra la pared. El corazón te late a mil por hora y sientes miedo, mucho miedo. No puedes reaccionar, no tienes escapatoria y sólo rezas porque algún vecino entre en el portal y te saque de allí. Pero él ya ha comenzado a manosear tus senos de una forma asquerosa…
-¿Tienes novio?
-Sí..
-Pues esta noche le vas a poner los cuernos, preciosa…
Te preparas para lo peor y comienzas a llorar y a chillar. Tu falda ya ha sido desgarrada y su pene ya está fuera de su pantalón. Y te viola, tira por los suelos toda tu puta dignidad y en la luna se pueden oir tus gritos ahogados. Y una vez el trabajo hecho se marcha por donde vino, dejandote tirada en el suelo, semidesnuda y temblando de miedo, con la mirada perdida y las lágrimas resbalando por tu cara. Metida en un infierno del que tardarás mucho salir y ese hijo de puta paseando por la calle, fumándose un cigarro o bebiendo una cerveza, recordando la magnífica noche que ha pasado y poniéndose aún cachondo al revivir tus gritos. Denuncias, y qué? Irrelevante si le cogen o no, porque de esos cuántos ¿10 años?, estará en la calle en 4, y volverá a hacerlo, y a cuántas más se lo habrá hecho… y tú sólo puedes llorar, y vomitar al recordar su cara, morirte del asco al recordar aquella noche y sentirte despreciada, humillada, tu vida truncada por una puta noche de mierda, una puta noche de mierda en la que un desgraciado decidió que quería follarte, porque él se lo merecía, porque es demasiado inútil o demasiado asqueroso para follar con consentimiento. Que más da la condena, no hay nada que vaya a borrar la humillación que te hizo pasar ese cabrón, la solución no es la cárcel… Y aunque no esté a favor del dolor… aquí la única solución coherente que se me ocurre, es la castración. Sí si, he dicho coherente.